06 marzo 2016

¿Quién es y que hace una IBCLC Consultora en lactancia materna certificada Internacionalmente?


¿Quién es y que hace una Consultora en lactancia materna certificada Internacionalmente (IBCLC)?

Por Ana Charfén, IBCLC.
Quién es quién en el apoyo a la lactancia materna.

Existe mucha confusión acerca de lo que significa el término consultora o asesora en lactancia materna. La consultora en lactancia materna certificada internacionalmente, se refiere a un profesional de la salud que tiene calificación o ha pasado el examen del International Board of Lactation Consultant Examiners (IBLCE). Al pasar este examen se le permite utilizar las siglas IBCLC después de su nombre. Sin embargo muchas personas se hacen llamar consultoras en lactancia o educadoras en lactancia o asesoras, y no existe una regulación de quién puede utilizar ese término. Si tú estás buscando ayuda con tu lactancia asegúrate de que tu consultora ha recibido un entrenamiento extensivo y que posea horas específicas de experiencia clínica y esté certificada.

Para convertirse en IBCLC es necesario recorrer un largo camino para demostrar experiencia clínica y conocimientos profundos acerca de la lactancia materna. Las IBCLC se recertifican en cada cinco años, para asegurarse de que sus conocimientos de lactancia materna se encuentran actualizados. Esto proporciona tranquilidad a las madres lactantes o embarazadas a las cuales atienden.

En los últimos 10 años algunas organizaciones han empezado a ofrecer certificaciones o programas que involucran tan sólo algunos días o semanas de instrucción didáctica. Los cursos son valiosos pero no proporcionan la profundidad del entrenamiento requerido para convertirse en IBCLC, las cuales poseen experiencia y cursos que involucran años, y pasaron un examen. Por otro lado los doctores en medicina pueden tener miles de horas de entrenamiento clínico sin embargo muy poco de ese trabajo está relacionado con la lactancia materna.

Aquí presento una lista de profesionales de la salud que pueden estar relacionados con tu lactancia y que se confunden con consultores en lactancia materna certificados internacionalmente (IBCLC).

Tu pediatra: El pediatra es un gran recurso cuando se refiere a las necesidades médicas de tu bebé, tales como enfermedades o vacunas. No se debe esperar que sepa todo (o algo) acerca de lactancia materna, sueño, crianza y otros asuntos que no están relacionados con la medicina. En esos temas, el habla desde el punto de vista de su experiencia personal. Hazte un favor a ti misma y a él y mantengan sus conversaciones relacionadas con aspectos médicos y con el crecimiento y desarrollo general de tu bebé exclusivamente.

Tu ginecólogo: es un maravilloso recurso para ti durante tu embarazo y en todo posparto inmediato. Es al que le debes de preguntar si tienes dudas acerca de tu recuperación después del parto. No tiene entrenamiento específico en lactancia. Pero debes llamarle si tú tienes mastitis. Eso es un asunto médico. Si tú llamas a una IBCLC porque tienes fiebre, escalofríos, dolores de cuerpo y un pecho caliente y rojo, ella te va a decir que llames a tu ginecólogo.

Tu comadrona: Al igual que tu ginecólogo, tu comadrona va a estar más interesada en tu bebé por algunos días o semanas después del parto. Ella a menudo monitorea el crecimiento de tu bebé por un tiempo. Algunas madres piensan que como las comadronas son comadronas y no doctores, deberían saber más acerca de lactancia. Y en general eso es cierto. Sin embargo no son consultoras en lactancia materna. Tu comadrona te va ayudar con tu lactancia mientras que todo esté sucediendo como se espera. En otras palabras conoce el curso de una lactancia normal bastante bien. Pero si tú tienes cualquier dificultad es el momento de llamar a una IBCLC.

Alguien que se hace llamar consultora o asesora de lactancia o educadora en lactancia y se le ha dado un certificado, por ejemplo de CAPPA.
Estas personas normalmente han tomado un curso a menudo de una semana y se les ha dado un certificado. No se necesitan prerrequisitos o conocimientos previos. Son buenas para enseñar clases, para ayudar durante el curso normal de la lactancia, pero no para consultar con mamás o bebés que tengan retos que no se resuelven rápidamente. Las asesoras o educadoras (que a veces se hacen llamar consultoras) no son lo mismo que una IBCLC. Hago énfasis en esto porque a menudo estas personas pueden confundir a las mamás. Una educadora, asesora o "consultora" no es lo mismo que una IBCLC, las cuales poseen miles de horas de experiencia clínica, y están sujetas a re certificación cada 5 años.

Consejera en lactancia, especialista en lactancia, experta en lactancia: Todos estos términos no significan nada ya que no hay regulación acerca de ellos. Hay mujeres que no tienen educación en lactancia materna, más allá de haber amamantado a sus hijos y se llaman así mismas especialistas en lactancia. Puede ser que algunas posean algunos cursos u horas de experiencia clínica pero nadie lo garantiza.

Líder de la Liga de la Leche. Ayudan y conocen mucho acerca del apoyo madre a madre. Las líderes de la liga de la leche han amamantado por lo menos un año y conocen bien el curso normal de la lactancia desde el nacimiento hasta los niños preescolares. Las Líderes de la Liga de la Leche tienen por lo menos un año de experiencia clínica. Son voluntarias que dirigen reuniones de apoyo y dan ayuda telefónica. A veces hacen visitas al hogar de las madres. Si una líder de la liga de la leche encuentra algo que sale de la normalidad refiere a la mama y su bebé con una IBCLC. Muchas IBCLC fueron Líderes de la Liga de La Leche primero. (Como yo :-))

Tu Doula: Ella está ahí para apoyo emocional y físico durante tu parto y el posparto inmediato. Puede ser que te ayude con tu lactancia la primera vez y te puede ayudar a sentirte segura y confiada. No es su trabajo el intervenir con la lactancia si las cosas no suceden como deberían. Por ejemplo, sería inapropiado que ella te dijera "necesitas una pezonera". O "no puedes amamantar porque tu bebé tiene frenillo, o debes dejar de amamantar unos días en lo que tus pezones se curan". Ella debe referirte a una IBCLC al primer signo de problemas.

La enfermera en el hospital que "ayuda" con la lactancia materna.menudo estas enfermeras son muy útiles. Han escuchado todo y saben mucho del posparto. Pero a menos de que tenga la certificación de IBCLC, no son consultoras en lactancia y no están calificadas para ayudarte a través de las dificultades que se puedan presentar en la lactancia. Aunque el hospital se refiera a ellas como consultoras. No poseen entrenamiento específico en lactancia materna.

Tu mamá. Ella te quiere ayudar y quiere que tú te sientas mejor. Pero la información que ella ha recibido acerca de la lactancia cuando tú eras un bebé probablemente es incorrecta. Ahora ya sabemos más acerca de la lactancia materna. Deja que ella te haga la comida, que arrulle a tu bebé, que te cuide, mientras que tú tomas una siesta. Y si tú y tu bebé están teniendo dificultades con la lactancia, pídele que te regale una consulta con una IBCLC.

Tus colegas del trabajo, tu vecina, las mamás en el grupo de Facebook o las mamás de tu grupo de apoyo. Todas ellas puede ser que tengan experiencias que compartir. Algunas de sus historias te van a dar animo y te van apoyar y muchas te dirán información de lactancia materna que es incorrecta, porque solo está basada en su experiencia personal.

Cuando alguien te asesore con respecto a la lactancia materna, siempre pregunta sus credenciales, ya que tú lactancia es una cuestión de salud, y no es algo con lo que se deba jugar y dejar en manos inexpertas.
Yo soy IBCLC, y doy consulta en el poniente de la ciudad de México, llámame o envíame WhatsApp para agendar una cita al 55 21097551

Refiérete a la Asociación de Consultores Certificados en Lactancia Materna de México (ACCLAM) para encontrar una consultora certificada. www.acclam.org.mx

15 junio 2015

Atender a tu bebé es natural, y responder a sus necesidades le proporcionará seguridad.



LA INTERACCIÓN ENTRE LA MADRE, EL PADRE Y EL NIÑO, según la Teoría del Apego de Bowlby.

Por Ana Charfén, IBCLC.
Es importante resaltar que el comportamiento normal de un niño y de su madre, debe ser observado, no reglamentado, y que se puede partir de lo que es normal observando y comprobando, y no a la inversa. Según Bowlby, si a una madre y su hijo se les da libertad de comportarse como deseen después del parto, los instintos naturales fluirán y la madre acariciará a su hijo, lo cual lo tranquilizará. Al cabo de unos minutos, siente el deseo de acercarlo al pecho. El bebé responderá succionándolo, y esta actividad es apreciada tanto por la madre como por los observadores, como un estado de éxtasis (Bowlby, 1989, pág. 19). Este comportamiento es natural, y forma parte de los instintos que han llevado al ser humano al éxito evolutivo. Con el pasar de los días, la madre, al tenerlo en brazos y contemplarlo, típicamente siente que el bebé es suyo. Se llevan a cabo interacciones constantes entre la madre y su hijo, y ella adapta su voz y su conducta para adaptarse a la de él, formándose un diálogo. Dice Bowlby que “la rapidez y eficacia con que se desarrollan estos diálogos y el placer mutuo que proporcionan indican claramente que ambos participantes están preadaptados para entablarlos’’. Cuando la madre y su hijo entran en un nuevo ambiente, el bebé muestra interés y la madre lo sigue, comentando acerca de algún objeto o característica del lugar, produciéndose una experiencia compartida. Se puede observar en la interacción vocal entre la madre y su hijo cierta alternancia, sin interrumpirse mutuamente, aún desde la etapa pre verbal. Esto muestra que la madre de sensibilidad mediana se adapta rápidamente a los ritmos naturales de su hijo, e intenta satisfacer sus necesidades.
Ainsworth y sus colegas (Bowlby, 1989) han observado que los niños cuyas madres han respondido sensiblemente a sus señales durante el primer año de vida, consolándolos cuando lloran y alimentándolos cuando dan señales de hambre, no solo lloran menos durante la segunda mitad de ese año que los bebés de las mamás que no los han atendido tan sensiblemente, sino que están más dispuestos a aceptar los deseos de sus padres, lo cual indica sin duda, que los bebés humanos, al igual que otras especies están programados para desarrollarse de manera socialmente cooperativa; que lo hagan o no, depende de cómo han sido tratados. Se observará que ésta es una visión de la naturaleza humana, radicalmente distinta de la que durante mucho tiempo fue admitida en las sociedades occidentales y que ha impregnado gran parte de la teoría y la práctica clínicas de la psicología, que se ha heredado, y apunta a una concepción completamente diferente acerca del rol de los padres, a los cuales se les anima a negar sus instintos de apego hacia su hijo en aras de “no malcriarlo”. Main y Weston en 1981 (Bowlby, 1989) también estudiaron la relación de los niños con su madre y con su padre y concluyeron que los niños que tenían una relación segura con ambos padres eran más seguros de sí mismos y más aptos; los que no tenían una relación segura con ninguno de los dos, no eran seguros en absoluto y los que tenían una relación segura con uno de los progenitores pero no con el otro, se encontraban en un punto intermedio. Cuando la infancia ha transcurrido mientras el niño puede hacer salidas al mundo exterior y puede regresar sabiendo con certeza que será bien recibido, alimentado física y emocionalmente, reconfortado si se siente afligido y tranquilizado si está asustado, se constituirá como una persona segura. Este rol de los padres consiste en ser accesible, estar preparado para responder cuando se le pide dar aliento, y tal vez ayudar cuando es evidentemente necesario. A partir de estudios de adolescentes y adultos jóvenes, se demuestra que los más estables emocionalmente y los que sacan el mejor partido de sus oportunidades son los que tienen padres que son más accesibles y sensibles cuando se recurre a ellos. La conducta de apego es cualquier forma de conducta que tiene como resultado, el logro o la conservación de la proximidad con otro individuo claramente identificado como el que se le considera mejor capacitado para enfrentarse al mundo. El saber que la figura de apego es accesible y sensible le da a la persona un fuerte sentimiento de seguridad, y la alienta a valorar y continuar la relación. Esta conducta es muy obvia durante la primera infancia pero puede observarse a lo largo del ciclo de vida, sobre todo en situaciones de emergencia, se le considera parte integral de la naturaleza humana y la compartimos con otras especies. Ningún padre proporcionará una base segura, según Bowlby para su hijo que crece, a menos de que tenga una comprensión intuitiva de la conducta de apego de su hijo, y es aquí donde el término tradicional “dependencia” tiene una influencia tan perniciosa, porque lleva una valoración adversa y suele ser considerada como una característica solo de los primeros años, de la cual hay que desprenderse pronto; como resultado de esto, la conducta de apego ha sido mal interpretada en algunos círculos clínicos cuando se manifiesta en los años posteriores a la infancia temprana e inclusive tildada de regresiva. (Bowlby, 1989)
 
Trabajos citados
 
Bowlby, J. (1989). Una Base Segura: Aplicaciones clínicas de la teoría del apego. Argentina: Paidos.

11 junio 2015

la leche materna para curar la dermatitis atópica.

por Ana Charfén, IBCLC.
Si eres una mamá que amamanta, tal vez has escuchado acerca de las propiedades curativas de la leche materna: que si la pones sobre la piel lastimada, que si le pones una gota de tu leche en el ojo a tu bebé cuando tiene lagañas o para destapar la nariz.
Existen varios artículos que hablan de las propiedades antiinflamatorias de la leche materna, y como pueden ayudar a curar heridas, sin embargo, recientemente se publicó en International Journal of Dermatology un estudio que compara la leche materna contra la crema de hidrocortisona como tratamiento para hacer desaparecer la dermatitis atómica.
A 100 niños con dermatitis se les dividió aleatoriamente, y a unos se les indicó como tratamiento una capa fina de hidrocortisona al 1% dos veces al día, y a los otros leche materna dos veces al día en la zona lesionada.

El grupo que utilizó leche materna como tratamiento se curó en un 81.5% y el que utilizó hidrocortisona se curó en un 76%.
Por lo que se desprende que la leche materna tiene un resultado mejor como tratamiento contra la dermatitis atópica, y es gratis, accesible y no causa efectos secundarios.

Referencia

El vínculo que se da entre un bebé y su cuidador

por Ana Charfén, IBCLC.
Recientemente he estado sumergida en la investigación de mi tesis de maestría, que habla del cuidado infantil fuera de casa.
Y hoy he estado pensando mucho en las cualidades que este cuidado debe tener para desarrollar al bebé de manera correcta desde el punto de vista emocional.
Cuando un bebé nace, la mamá y el bebé empiezan a formar una relación. Si la mamá cuida personalmente al bebé, y muchas podemos hablar de eso, se crea una relación muy profunda, una especie de simbiosis, un diálogo que va más allá de las palabras, en la cual el instinto y la intuición juegan un papel fundamental. Más aún cuando una mamá amamanta a su hijo, porque en tan estrecha convivencia, al bebé tomar pecho tan frecuentemente, una aprende a leer a su hijo. (No quiero decir que si una no amamanta no se logre, pero tal vez si sea más fácil) El menor de un año prácticamente no habla... Pero las mamás somos expertas en entender lo que nuestro hijo necesita. Sabemos si tiene hambre, si está cansado o sobreestimulado, sabemos si está estresado o feliz. Y es en esos momentos en los que el pecho materno se convierte en una varita mágica, porque nos sirve para alimentar el cuerpo de nuestro hijo, pero también su alma: si está adolorido, tomando pecho se le quita el dolor, si tiene hambre, ésta se satisface, si tiene frío, en nuestros brazos encuentra calor, si tiene sueño, con el pecho se duerme. Y si solo quiere succionar, pues somos el chupón original. A veces es reconfortante pensar que si todo lo material faltara, la madre es la fuente de todo lo que el bebé necesita, tal como alimento, entretención, abrigo. Recuerdo en los años que amamanté a mis hijos como me sentía como una especie de Diosa, nutricia, abundante, fuente de alimento y amor.
Cuando una mamá no cuida personalmente a su bebé, alguien lo hace. Puede ser que el bebé esté con una nana, o en una guardería. El bebé recibirá cuidados de otra persona aparte de su mamá. Y entonces se creará una relación entre ellos. Si esa relación es fuerte y profunda, si la cuidadora o el cuidador del bebé es sensible, y atiende al bebé, se creará una relación de apego entre ellos, desearán estar juntos y se sentirán tristes cuando se alejan. Buscarán estar en proximidad, y se la pasarán bien. Y entonces llega el conflicto de la mamá que delegó el cuidado de su bebé: "¿me querrá mi bebé más que a su nana o a su cuidadora, a pesar de que está con ella mucho más tiempo?" Por tanto hay un tabú, hacia esa relación que se da entre las personas que cuidan a los bebés... No hay que apegarse demasiado... No hay que competir con el cariño de mamá... No quiero que mi hijo quiera más a su cuidadora o nana que a mí... He visto mamás destrozadas que cuando su hijo llama "mamá" a la nana, se preguntan cómo puede ser.
Entonces me pregunto. ¿Cómo podemos lograr que un bebé sienta ese vínculo fuerte con su cuidador, cuando la mamá tiene que ir a trabajar, por ejemplo? ¿Cómo podemos lograr que la mamá acepte que su hijo necesita ese vínculo con alguien si ella está fuera la mayor parte del tiempo?. Lo que queremos las mujeres es que nuestros hijos sean felices y se desarrollen plenamente. Al establecer relaciones superficiales en ese periodo tan importante del bebé, ¿no estaremos limitando su desarrollo emocional?.
Creo que como sociedad, necesitamos plantearnos seriamente como conciliar la vida laboral y maternal de las mujeres. La mujer es una sola persona, a pesar de tener dos identidades: mujer que produce intelectual y económicamente y mujer que cría y produce bienestar para lo más precioso; su hijo.
¿ Cómo crees que se puedes solucionar este problema?

31 mayo 2015

Sacarse la leche materna con las manos :: Extracción manual de la Leche Materna

Extracción manual de la Leche Materna
Por Ana Charfén, IBCLC.
En ocasiones es necesario extraer la leche del pecho de la mamá, como por ejemplo cuando los primeros días después del nacimiento del bebé, se siente congestionada y el bebé ya está satisfecho y ella quiere aliviar el malestar de la leche acumulada, o cuando un bebé es separado de su mamá por razones médicas. O cuando el bebé es mas grande y la mamá se tiene que separar por razones de trabajo o por algún compromiso.
Si necesitas extaer tu leche y no tienes un extractor de leche materna, puedes aprender a hacerlo con tus propias manos con un poco de práctica. Es un método para sacarse la leche sencillo, práctico porque no es necesario esterilizar piezas de un sacaleches, o cargar aditamentos, y con práctica se puede hacer muy rápidamente.
Lo primero es asegurarse de lavarse las manos perfectamente con agua y jabón y contar con un recipiente esterilizado para los bebés pequeños.
Si tu bebé es separado de ti porque es prematuro y debe estar en cuidado intensivo, tu puedes darle un excelente inicio en la vida, proporcionándole tu calostro, que es la primera leche, rica en factores inmunológico. El calostro se produce en pequeñas cantidades (de 5 a 10 ml) que es el tamaño del estómago de tu bebé los primeros días. Si utilizas un extractor de leche, puede ser que tu valiosísimo calostro se pierda en las paredes del sacaleches. Por eso es mejor aprender a extraerlo manualmente, y colocarlo en un pequeño recipiente o en una cuchara.

Hay varias técnicas que puedes utilizar, una de ella es la técnica Marmet, en este link siguen las instrucciones y algunas variaciones de ella.

En este link puedes ver un Video de la Universidad de Stanford que muestra la extracción manual del calostro de manera muy detallada.

The Basics of Breast Massage and Hand Expression from Maya Bolman on Vimeo.

"The Basics of Breast massage and Hand Expression" video by Maya Bolman, IBCLC and Ann Witt, MD, FABM, IBCLC

A continuación puedes ver un video más donde se muestra la extracción del calostro.




A continuación puedes ver un curioso video de una madre de un bebé mayor que se extrae la leche a mano con mucha facilidad




Una vez que has extraído tu leche, lo ideal es que la refrigeres lo antes posible, aquí puedes ver una guía de como almacenarla

11 abril 2015

Cinco cosas que NO se deben HACER a los bebés

Me siento super honrada de que una de las personas que más admiro en la investigación de la crianza respetuosa me haya hecho el honor de ofrecerme algunos de sus artículos traducidos para postearlos en mi blog. Mil Gracias A Darcía Narvaez por compartir esta valiosa información para ser conocida por las mamás hispanohablantes. ---Ana Charfén, IBCLC

Darcia Narvaez es Profesora de Psicolgía en la Universidad de Notre Dame. Su investigación explora cuestiones de cognición moral, desarrollo moral, y educación de carácter moral. Ha desarrollado varias teorías cognitivas: Conocimiento Adaptativo Ético, Educación ética integrativa, Educación integrativa ética, Teoría Triune de ética. Ha escrito docenas de artículos de investigación y capítulos. Tuvo una charla en la conferencia de la Casa Blanca acerca de Carácter y Comunidad. Es la autora o Editora de 4 libros ganadores de premios: Pensamiento Moral Postconvencional, Desarrollo Moral, El yo y la identidad, Manual de Educación Moral y del Carácter, Personalidad Identidad y el Yo. Es la editora del Journal of Moral Education. Su libro más reciente es Evolución, Experiencia temprana y desarrollo humano.

Cinco cosas que NO se deben HACER a los bebés
Post publicado por Darcia Narvaez Ph.D. el 27 Abril, 2014 en Moral Landscapes
Traducido por Psicóloga Alejandra Fernández (maferna5@uc.cl)

Tuve un perrito que odiaba tanto ser ignorado o dejado solo que comenzaba a mordisquear los muebles. Los bebés también detestan que los ignoren, pero a diferencia de los perritos, ellos no pueden dañar los muebles para hacernos saber su malestar. Con el tiempo, su desarrollo se ve afectado y tanto nosotros como el resto de la sociedad debemos enfrentar la ansiedad y la depresión como resultado.
¿Qué es lo que NO debemos hacer a los bebés?
1. Ignorarlos (no)
Bajo las condiciones naturales del nacimiento, los recién nacidos están listos para comunicarse con su madre, con su padre y otros. Colwyn Trevarthen tiene videos (link es externo), que muestran la comunicación de un recién nacido con sus padres. Por supuesto, ellos no pueden hablar. Pero sí pueden hacer sonidos y mover sus manos (la mano izquierda típicamente es auto referente y la derecha se centra en el otro). Algunas madres incluso se comunican con sus bebés desde el embarazo a través de canciones, cuentos o simplemente conversándoles. En algunas culturas indígenas, se dice que la madre conforma el espíritu de su hijo mediante este tipo de comunicaciones antes y luego del embarazo, por ejemplo, por medio de la creación de una canción única y original para su hijo (e.g., Turnbull, 1983).
El programa de investigación de Grazyna Kochanska (2002) muestra que una "orientación mutuamente responsiva" con el bebé conduce a excelentes resultados en el futuro en términos de conciencia, comportamiento social y habilidad para hacer amigos. Mutuamente responsivo significa que tanto el padre como el niño se influyen mutuamente, construyendo una relación cooperativa. Trevarthen (1979, 1999, 2001), sugiere que este tipo de relación basada en la interacción ofrece un entorno óptimo para el desarrollo emocional e intelectual. Los padres y el hijo desarrollan conjuntamente sus propias historias y sus propios juegos, que continuarán cambiando con el tiempo.
¿Por qué una interacción basada en la compañía y cercanía es particularmente importante para los bebés?
En los primeros tres años de vida existe una comprensión tácita o implícita (inconsciente) del mundo social, que se va desarrollando y que condicionará el funcionamiento cerebral. (Schore, 1994, 1996). Con un cuidado que responda adecuadamente a las necesidades del bebé, el sistema cerebral aprenderá a funcionar adecuadamente manteniendo a la persona sana y comprometida socialmente. Lo que es aprendido en épocas tempranas se replicará en el largo plazo en las relaciones interpersonales. En caso de que los cuidados no hayan sido adecuados, esta replicación podría evitarse por medio de una terapia o alguna otra experiencia significativa que produzca cambio cerebral.  
Los bebés que nacen antes de tiempo o que han experimentado vivencias donde no han sido calmados, necesitarán ser asistidos gentilmente por sus cuidadores en una relación mutuamente comunicativa. Esto significa que los cuidadores tienen que ser especialmente tranquilizadores y sensibles a las señales del bebé. El contacto piel con piel, el canto y el susurro de palabras agradables y cariñosas ayudarán al bebé a salir del aislamiento o abandono emocional en el que están.
2. Dejarlos llorar (no)
Imagina ser ignorado mientras sufres de dolor y pides ayuda. ¿Cómo te sentirías respecto a ti mismo y respecto a tu familia? En los bebés esto es incluso más grave ya que se encuentran en medio de un acelerado desarrollo del sistema cerebral, el cual está aprendiendo los patrones sociales y el propio funcionamiento psicológico (salud). Debemos recordar que una gran parte del desarrollo infantil ocurre poco después del nacimiento, cuando el 75% del cerebro se ha desarrollado. Durante los primeros años, los efectos epigenéticos tomarán lugar (funciones genéticas establecidas) basados en el tipo de cuidado recibido.
Para un bebé, que lo dejen llorar es vivido como una tortura. ¿Por qué pienso eso? Porque técnicamente, psicológicamente y en orden a la maduración, los bebés deberían seguir en el vientre hasta los 18 meses de edad. Por lo tanto, si los bebés están frecuentemente expuestos a situaciones de estrés, sus cuerpos se hacen propensos a ser ansiosos y desconfiados tanto de sí mismos como de los demás. Lo que más aprenden luego de las faltas de cuidado quedará como conocimiento implícito -que puede no ser notorio por un tiempo- hasta que luego aparecen signos de inflexibilidad, egocentrismo y predisposición al estrés. ¿Conocen a alguien así?
Cuando los bebés pequeños lloran o están teniendo pataletas no están siendo pequeños emperadores. Ellos tienen necesidades y las comunican de la única manera que pueden hacerlo.
Si esperas llegar el llanto para aliviar el malestar, estás esperando mas de la cuenta.
Desde el comienzo de la relación con el bebé, es importante aprender a no dejarlo llorar. Esto es parte de la sabiduría de la antigüedad. Para un bebé es muy difícil dejar de llorar por sí mismo, necesita ayudada para calmarse. Por lo tanto, no queremos dejar que comience. Se les podría incluso crear el hábito del llanto. El estrés prolongado podría llegar a destruir las células sinápticas (redes cerebrales programadas para desarrollarse en ese momento) las cuales están creciendo a una velocidad fenomenal durante los primeros años de vida.
 
Para evitar los llantos, los cuidadores deben poner especial atención a los signos o señales no verbales que entrega el bebé (inquietud, seño fruncido, muecas, agitación de brazos) para así cortar el malestar de raíz. Esto es lo que hacen aquellas abuelas sabias. Lo que los bebés experimentan durante los primeros meses y años de vida va creando senderos en el cerebro que luego serán usados una y otra vez. Por lo tanto, si se quiere un niño malhumorado, poco cooperativo, agresivo (y a su vez el adulto), déjelo llorar. De lo contario, tendrá un bebé feliz. Un bebé sometido a un permanente estado de angustia, tendrá como resultado un niño malhumorado que podría posteriormente afectar a su entorno.
Los bebés pequeños necesitan ser amamantados con frecuencia dado que la leche materna es liviana pero contiene las bases que un bebé necesita para un desarrollo óptimo. Los bebés también necesitan moverse mucho, ya que los ayuda a crecer. Por lo tanto, si se sabe que el bebé recién se ha alimentado bien, se mantendrá tranquilo y calmado mientras es mecido y acariciado. Ellos esperan que su cuidador esté disponible emocionalmente mediante el contacto piel con piel, el canto, el hablarle, o simplemente estar cerca de ellos.
Durante los primeros meses de vida, los bebés suelen ser más demandantes (lo que no significa que deban llorar). Este es también el período de tiempo en el que se establece el nivel de responsividad entre el bebé y el cuidador y que puede durar hasta cuatro años (de acuerdo a nuestra investigación junto a Ruth Fedman’s; Feldman, Greenbaum & Yirmiya, 1999). Los cuidadores deben estar especialmente atentos al momento en el que el bebé comienza a fastidiarse o incomodarse, quien lo manifestará a través de expresiones faciales y gestuales. Los padres ofrecerán el consuelo y alivio necesarios que los volverá a calmar. Prevenir el llanto desde un comienzo es la meta (y la sabiduría ancestral).
 
Una madre visitó mi clase con un bebé de unos pocos meses de edad. Pasamos al bebé alrededor del grupo hasta que comenzó a hacer muecas y señales de incomodidad. A continuación la madre lo tomó, se paró y lo acomodó en sus brazos con el estómago hacia abajo moviéndolo suavemente hacia adelante y hacia atrás. El bebé se vio muy contenido y tranquilo por el resto del tiempo.
Ahora, debo decir que si un cuidador en algún momento se está sintiendo tan frustrado que está listo para lanzar el bebé contra la pared, en ese caso es mejor que salga de la habitación y deje al bebé llorar. Vea Period of Purple Cry (link es exterior) para directrices y tenga en consideración las siguientes precauciones. Por supuesto es mejor no dejar que un patrón regular de llanto se establezca en los primeros días y semanas de vida.
3. Dejarlos solos (no)
El régimen de aislamiento es una de las peores cosas que se puede hacer a un ser humano y, eventualmente, puede conducir a la psicosis. Los bebés están hechos para estar físicamente conectados a sus cuidadores. No entienden el por qué están solos. Si esto se repite con frecuencia, los bebés internalizarán un sentido de error y de tristeza que marcará sus vidas. Imagina ser repentinamente dejado solo en una tierra extraña donde no te puedes mover ni cuidar de ti mismo. Sería terrible, incluso si entendieras lo que está pasando. ¿Por qué hacer esto a un niño?

Los niños son mamíferos que dependen de la compañía de adultos para la satisfacción de sus necesidades. Aunque la gente hable como si se pudiera forzar a los bebés a ser independientes, esto es un engaño y un resultado imaginario. Si se aísla al bebé, ocurrirá lo contrario -se volverán mañosos e inquietos, o tranquilos pero desgarrados por dentro-. En ambos casos, solo preocupados de sí mismos. Internalizarán el miedo y la inseguridad, y expresarán estos temores hacia sus cuidadores y hacia el mundo. Así es como se cría a un narcisista. ¿Qué otra cosa puede esperarse?

El aislamiento les enseña a los niños a pensar solo en si mismos. Uno de los distintivos de personas que no ayudan a otros en situación de necesidad, es el malestar personal (Batson, 2011). La angustia o el malestar personal hacen muy improbable que aparezcan actitudes como la empatía y la compasión. La existencia de bebés con estrés reactivo debido a faltas de cuidado, es una buena manera de construir un tipo de personalidad angustiada y crear una sociedad egocéntrica.

4. No tomarlos aun pudiendo hacerlo (por favor tomarlos)
 
Los bebés por naturaleza suponen ser sostenidos en brazos. Esto debe comenzar inmediatamente después del nacimiento. La primera impresión de usted y del mundo son fundamentales. ¿Pueden estar tranquilos en su existencia? El aprendizaje de una profunda calma y sensación de paz es lo que llevarán consigo el resto de su vida. Si no se tiene la experiencia de ser calmados y tranquilizados en brazos amorosos, ellos podrían no aprender a auto-calmarse y “dejar ir”. Este “dejar ir” es vital para la salud (Kabat- Zinn, 1991).
Cuando los bebes están físicamente lejos de sus cuidadores (no “en brazos”), se activan respuestas relacionadas con el dolor y la tristeza. Esto influencia la presencia de varias hormonas y neuropéptidos justo en el momento en que los sistemas están estableciendo (Ladd, Owens & Nemeroff, 1996; Panksepp, 2003; Sanchez et al., 2001).
La separación respecto de los cuidadores causa una desregulación en múltiples sistemas en el largo plazo. Por ejemplo, el eje hipotalámico-pituitario- adrenal (HPA), en parte responsable de la respuesta ante el estrés, se vuelve desregulado e hiperactivo (Caldji, Tannenbaum, Sharma, et al., 1998; Levine, 1994; Plotsky & Meaney, 1993). Incluso 3 horas diarias de separación (en ratones bebés- pero los bebés humanos son muchísimo mas necesitados y sociales) causan suficiente estrés inicial para inducir efectos epigenéticos que aumentan la reacción al estrés y causan déficit en funciones de la memoria durante la adultez (Murgatroyd & Spengler, 2009). Al mismo tiempo, el bajo nivel de contacto físico en la infancia temprana conduce al subdesarrollo de los receptores de la serotonina, opiodes endógenos y oxitocina- químicos relacionados con la felicidad (Kalin, 1993; Meinischmidt & Heim, 2007).
 
Entonces, no tomemos a la ligera a los bebés que no son tocados.

Los bebés deberían sentirse bienvenidos en los brazos de los adultos, aunque también habrá momentos en los que sentirán la necesidad de explorar (muchas veces un niño temeroso necesitara ser animado a salir a explorar). Cuando los bebés quieren explorar, se les debe permitir tanto como sea posible .

He aquí una anécdota interesante. Una estadounidense mientras visitaba una aldea africana, vio a un pequeño niño aproximándose al fuego y automáticamente corrió para apartar su mano. Un anciano la reprendió por hacerlo, diciendo: "Si lo haces, vas a tener que vigilarlo por el resto de su vida”. Es decir, los niños necesitan aprender acerca de su propio mundo sin ser sobreprotegidos o nunca aprenderán a comportarse de forma segura por sí mismos.

Los números 1-4 son castigos. En realidad, yo los llamaría tortura de bebés. Los bebés no están hechos para existir sin el cuidado permanente de un adulto (y sentir dolor) y no se desarrollan bien sin su cuidado. Pero hay una manera más específica sobre el castigo intencional de bebés.
 


5. Castigarlos (no)Algunos padres dan azotes o golpean a sus bebés. Casi un tercio de los niños de 12 meses en los EE.UU son azotados según una investigación reciente (enlace es externo). Esta es una muy mala noticia . El castigo corporal puede ser una liberación inmediata de frustración para el cuidador, pero, como la mayoría de los actos de agresión, tiene efectos negativos en el largo plazo.

Recuerde que los bebés están aprendiendo lo que es la vida a partir del modo en que son tratados. El castigo tiene varios efectos perjudiciales obvios :

( a) El bebé tendrá menos confianza en el amor y cuidado de su cuidador, ya que este último no es un ser seguro para poder sentir calma;

( b ) El bebé tendrá menos confianza en sí mismo - los cuidadores le han enseñado que sus impulsos no son importantes e incluso pareciera no ser bueno tenerlos --habla sobre cómo socavar el propio desarrollo!;

( c ) Si los cuidadores castigan a los bebés por que quieren explorar, ellos podrían afectar su motivación para el aprendizaje (que posteriormente influirá el rendimiento escolar);

( d ) El bebé aprenderá que es mejor suprimir su interés en el cuidador, afectando su comunicación con él;

( e) Un estudio reciente de grabaciones de audio de familias muestran no sólo que los padres son muy impacientes, sino que además la mala conducta aumenta después de los azotes (enlace es externo).

( f ) Fisiológicamente , el castigo activará una respuesta frente al estrés, lo que no es aconsejable en la vida temprana, cuando los límites y parámetros de funcionamiento están siendo establecidos. Ese estrés puede hiperactivar permanentemente sistemas relacionados con el estrés, lo que disminuye el bienestar y el crecimiento intelectual, haciendo las relaciones sociales más complicadas.
 
Si desea optimizar el cerebro, la salud y el bienestar del bebé en el largo plazo, no haga estas cinco cosas.
Una parentalidad cálida y sensible es uno de los mejores predictores de resultados positivos en un niño (por ejemplo, llevarse bien con los demás o tener buenos resultados en la escuela). Un cuidado responsivo significa atender a la individualidad del niño en su situación particular. Para esto, los cuidadores tienen que estar disponibles emocionalmente, no distraerse en exceso con sus propias preocupaciones, por ejemplo con sus celulares o trabajo.

 “Soy un padre cansado y frustrado”
Claramente los bebés necesitan muchísimo cuidado y tiempo para conseguir que tengan un buen comienzo. Es por eso que el adagio "se necesita una aldea para criar a un niño" se menciona a menudo. Sí, se necesita más de una persona. Usualmente para satisfacer las necesidades de un bebé estará presente la madre y el padre. Por lo tanto, si está frustrado o cansado, pida ayuda con el cuidado y la crianza. Aquí hay algunos ejemplos de la experiencia, pero los padres por favor, añadan sugerencias:

( a) Organice encuentros con otras familias, haga intercambios en el cuidado de los niños, comparta una comida y ordenen juntos.

( b ) Disminuya las expectativas para sus objetivos personales. Recuerdo haber oído a una madre decir que después de varios meses de conflicto aprendió a entregarse a las necesidades del bebé. Hacerse cargo de las necesidades del bebé es una inversión de la que no se arrepentirá.

( c ) Si es posible, que exista uno de los padres o miembro adulto de la familia que no trabaje fuera de la casa para que él o ella puede centrarse en el cuidado de niños (que debería disminuir el estrés).
Aparentemente, el numero de madres que se quedan en la casa ha ido aumentando (enlace es externo). Esto es bueno, siempre y cuando los padres no se aíslen de sus hijos.

( d ) Ser padres no está destinado a ser un asunto en solitario. Los padres deben estructurar sus vidas en torno a sistemas de apoyo. Y todo el mundo debería dar ayuda a los padres siempre que sea posible .

Los bebés siguen necesidades construidas (Vea Ten Things Everyone Should Know About Babies).




NUEVO LIBRO: Para leer más sobre la importancia de la experiencia temprana para un óptimo desarrollo , vea el libro de próxima aparición, , Neurobiology and the Development of Human Morality(link is external): Evolution, Culture and Wisdom.

 
Referencias
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