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20 enero 2010

La leche materna también previene el desarrollo de problemas mentales

La leche materna también previene el desarrollo de problemas mentales


La lactancia durante más de seis meses mejora la salud mental hasta la adolescencia

Los niños amamantados menos tiempo tenían más problemas de comportamiento

La leche de la madre contiene sustancias que reducen el estrés de los pequeños



Actualizado jueves 14/01/2010 19:36 (CET)

PATRICIA MATEY

MADRID.- Cualquiera que se aventure a leer este artículo puede pensar que los científicos no saben 'ya que inventar' para que las madres den de mamar a sus bebés. Nada más lejos de la realidad. Porque lo cierto, tal y como han podido constatar científicos australianos tras seguir durante 14 años a un grupo de niños, es que la leche materna consumida durante largos periodos protege la salud mental de los menores, al menos hasta la adolescencia.



Wendy Oddy, del Instituto de Telethon de Investigación de Salud Infantil, es la directora principal de una investigación que arrancó en 1989 invitando a participar a 2.900 mujeres que estaban en las semanas 16 a 20 de gestación. Todos sus datos (familiares, sociales, económicos, demográficos y médicos) se tuvieron en cuenta como, también, el examen de los recién nacidos a los dos días del alumbramiento.



2.366 menores participantes

Tras anotar la forma de alimentación infantil (leche materna o artificial) y el tiempo que duró la lactancia (menos de seis meses o más de medio año), los científicos llevaron a cabo cuestionarios específicos sobre comportamiento y psicopatología de los pequeños participantes (finalmente fueron 2.366) cuando tenían uno, dos, tres, cinco, ocho, 10 y 14 años.



"En el análisis incluimos los posibles factores que podían alterar los resultados como la edad de la madre al nacer su hijo, su nivel educativo, estructura familiar, nivel de estrés en la casa, peso y talla del bebé al nacer y si había existido o no depresión posparto", comentan los investigadores en su artículo, publicado en el último 'The Journal of Pediatrics'.



De los 2.366 pequeños, un 11% nunca tomó el pecho, el 19% sí pero menos de tres meses mientras que otro 19% fue amamantado de tres a seis meses. Además, un 28% tomó leche materna de seis a 12 meses y un 24% un año o más.



"Las madres más jóvenes, con 12 años o menos de estudios, más estresadas, con menos ingresos y que fumaron durante el embarazo son las que con más frecuencia amamantaron a sus hijos menos de medio año", señalan los autores.



Por otro lado, los datos revelan que "las lactancias cortas (menos de seis meses) se relacionan con un aumento de la morbilidad de la salud mental que se extiende desde la infancia hasta la adolescencia.



Esta relación se produce en los trastornos internalizantes (depresión, ansiedad...) y externalizantes (trastorno de conducta, antisocial o de la personalidad...), así como para problemas significativos de conducta... Y esta asociación persiste después de tener en cuenta los factores sociales, familiares, económicos y psicológicos en los primeros años de vida", aclara el estudio.



Los mecanismos

Existen varios mecanismos posibles que pueden esclarecer por qué los niños amamantados más de seis meses gozan de mejor salud mental. Uno de ellos puede residir en que el contacto con la madre "durante la lactancia tiene un efecto positivo en el desarrollo de aspectos neuroendocrinos necesarios para la respuesta al estrés [un factor de riesgo de trastornos psíquicos], que pueden afectar al niño más tarde. Además, la lactancia establece un vínculo que tiene influencias psicológicas positivas en el pequeño".



Otra posible vía reside en los ácidos grasos y componentes bioactivos de la leche materna. "Son esenciales para el desarrollo y además influyen también en la respuesta al estrés. Así, la hormona leptina lo reducen a través de su acción en el hipocampo, hipotálamo, glándula pituitaria y adrenal, mientras que las leches artificiales tienen un efecto depresivo en el comportamiento del niño" .



Como consecuencia de estos resultados los autores defienden "el desarrollo de programas que animen a las madres a prolongar la lactancia materna para así beneficiar la salud mental de sus hijos".

17 enero 2010

El amor de algunas madres no tiene límites

El amor y solidaridad maternos en ocasiones no tienen límite. Me siento profundamente conmovida con la caridad de las madres, que le dan a bebés desconocidos lo mejor de ellas mismas, lo que es para su propio hijo: su leche. No dan lo que le sobra, dan de manera solidaria, amorosa, entregada.
Tomado del diario la República
Madre dominicana amamanta niños de Haití lesionados
SONIA MARMOLEJOS DEJÓ EN SU CASA A SU BEBÉ Y SE TRASLADÓ AL HOSPITAL DARÍO CONTRERAS DONDE HAY MÁS DE 20 INFANTES AFECTADOS DEL SISMO


Fraternidad. La madre dominicana Sonia Marmolejos da el seno a un bebé haitiano que sufrió lesiones en su cráneo durante el terremoto que azotó a Puerto Príncipe el pasado martes, y cuya madre se encuentra en estado de gravedad en el hospital de Jimaní.

Tristeza. En el hospital Darío Contreras han sido internados más de 20 niños haitianos que sufrieron lesiones durante el sismo.

Santo Domingo.- Sonia Marmolejos dejó en su casa a su bebé recién nacido, tomo un autobús del transporte público y se trasladó al hospital Darío Contreras, para amamantar a niños haitianos víctimas del terremoto que están internos en ese centro traumatológico. La madre dominicana alimentó a varios de los más de 20 niños del vecino país internos en el Darío Contreras por lesiones que sufrieron al sus viviendas en Puerto Príncipe, fruto del devastador sismo.

Su rostro mostraba una gran satisfacción mientras daba el seno a un bebé con un profundo golpe que le hundió parte del cráneo y cuya madre está interna en estado de gravedad en el hospital de Jimaní.

“Me enteré de que aquí había niños haitianos muy recién nacidos y vine a ver en que podía ayudar y le estoy dando el seno este niño, éste no es el mío, tengo uno pequeño, pero estoy aquí ayudando, dándole el seno”, precisó.

Sonia, de pocas palabras, pero al parecer con un gran sentimiento humanitario, no especificó el tiempo que estaría en el hospital, ni si volverá en otras ocasiones.

En el Darío Contreras hay cerca de 84 haitianos con problemas severos, incluyendo piernas y brazos amputados, y de ese total hay 20 niños ubicados en salas bien higienizados y cuidadas. Solo ayer cinco fueron intervenidos quirúrgicamente, incluyendo el bebé que era amamantado por Sonia al momento de la visita de reporteros de LISTÍN DIARIO.

Diferente a los niños que por su edad no tienen ese tormento, la principal preocupación de muchos de los haitianos adultos internos en este centro asistencial, no es lograr curarse de sus lesiones, sino qué harán cuando regresen a su país, donde sus viviendas colapsaron y sin saber del paradero de sus familiares.

De los adultos internos, el 33 por ciento son mujeres y los restantes hombres, pero en su mayoría perdieron casi a todos sus familiares y muy pocos tienen quién los procure o los albergue luego de que los médicos les den de alta.



Esa es la situación de los internos Luciene Celuus y Lolo Juan Junior, quienes a través de un intérprete expresaron a LISTÍN DIARIO que cuando se sanen volverán a su país, porque esa es su única patria, pero que “iremos sin rumbo porque no nos quedó nadie”.



Luciene tiene severos traumas en la cabeza, mientras que Lolo, quien no pudo contener las lágrimas, perdió una pierna que quedó aplastada por una pared.



El movimiento en el Darío Contreras es constante y los pacientes son atendidos hasta en los pasillos. Los médicos trabajan con entusiasmo y los estudiantes haitianos residentes en el país también aportan su cuota de asistencia como intérpretes, mientras que los que estudian medina asisten a los galenos del centro.



Cerca del mediodía cinco de los niños eran intervenidos quirúrgicamente como parte de los esfuerzos para salvar sus vidas.



En medio de las precariedades, debido a que el hospital ha aceptado pacientes por encima de su capacidad, las autoridades del centro buscan alternativas y tocan las puertas de amigos que puedan colaborar para albergar a los pacientes que ya pueden recibir atenciones ambulatorias.



GESTOS HUMANITARIOS EN FAVOR DE PACIENTES

Personas voluntarias como el artista Rubby Pérez y Luis Ángeles habilitaron una vivienda próximo centro de salud donde tienen albergados a unos 7 pacientes que son atendidos por varios médicos y voluntarios. En el lugar hay representantes de la Cruz Rojas y el Cuerpo de Bomberos.



De acuerdo con los detalles gran parte de los pacientes han sido dados de alta pero pernoctan en una sala especial habilitada en el área de la emergencia vieja del centro mientras pueden ser reubicados hasta devolverlos a su país.



Según las autoridades del centro ese tipo de paciente nunca había visitado la Republica Dominicana por lo que no saben hablar ni entienden el español.



Se informó que las autoridades de salud conjuntamente con el voluntariado que dirige Sor Bernardina Vásquez, trabajan en las gestiones de trámites para el momento en que esos pacientes tengan que ser devueltos sanos a su país de origen.



Sor Bernardina Vásquez quien hace 27 años dirige la Asociación de Voluntarios del hospital Doctor Darío Contreras, aprovecho la ocasión para pedir a los voluntarios y personas en general a que lleven y colaboren con ropas, comida, y todo lo que puedan.



Afirmo que tiene el inconveniente de que quienes van a atender a familiares y pacientes necesitan ropa y comida para cambiarse en el centro.



“En cuanto a los niños estamos solicitando mochilas para poder prepararle un bolso con algo de higiene, pasta de diente cepillo para cuando salgan de aquí puedan llevarse algo a sus casas ya que ellos no tienen nada”, apunto Sor Vásquez.

14 enero 2010

EN EMERGENCIAS, MAS QUE NUNCA, AMAMANTAR SALVA VIDAS.

EN EMERGENCIAS, MAS QUE NUNCA, AMAMANTAR SALVA VIDAS.

Si quieres ayudar a Haiti, no envíes leche de fórmula o leche de bote. La leche de fórmula incentiva a que la madre que amamanta se sienta tentada a utilizarla, y por la falta de agua potable y de higiene, se puede convertir en enfermedad y muerte para su bebé. Además al dar otra leche, su producción disminuye, y cuando se le acaba la lata, no tendrá dinero para comprar otra.

Este mensaje lo envió Carlos González, pediatra español a la Red Lacmat.

Las donaciones de leche para el biberón en casos de catástrofe (guerra, terremoto, inundación...) son sumamente peligrosas. En realidad no son donaciones, sino muestras gratuitas: es el medio por el que las empresas lácteas compiten para hacerse con nuevos mercados. Si estás atenta a las noticias, muchas veces habrás oído cómo ha salido un avión cargado de leche... raramente oirás de un avión cargado de macarrones o lentejas. Porque las empresas que venden macarrones o lentejas, fuera de que alguna en concreto tenga un director especialmente generoso o solidario, no tienen un interés comercial en hacer una donación. Mientras el país en cuestión esté en ruinas, no pagarán por la comida; cuando superen la catástrofe, se comerán sus propias lentejas cultivadas en su país, o sus propios macarrones fabricados por empresas locales. En cambio, si en un país del tercer mundo consigues cargarte la lactancia, consigues que millones de madres abandonen la lactancia y millones de médicos y enfermeras aprendan las ventajas del biberón, que sin duda es buenísimo porque la asociación X nos lo regalaba para ayudarnos, luego tendrás un mercado cautivo que valdrá millones, porque esa leche no se fabrica en el país y la tendrán que importar, y acostumbrados a la marca Z probablemente seguirán comprando la marca Z. Hace años pidieron que los donativos fueran con una etiqueta blanca, "leche para bebés", sin marca, y los fabricantes, claro, no quisieron. Además, muchas veces la empresa fabricante se ahorra el transporte: se limita a entregarle las muestras gratuitas a una ONG (por suerte las ONG serias ya no las aceptan, pero a veces encuentras a un primo), o a un gobierno, y estos pagan los portes. Y el mercado de la lactancia, no nos engañemos, está en el tercer mundo. En España sólo nacen menos de 500.000 niños al año; en Indonesia más de 5 millones, en la India más de 25 millones... Son muchos más clientes, aunque algunos se mueran por el camino, aunque sólo se compren una lata de leche por semana y la diluyan para que dure...
Hace unos años, acababa de terminar la guerra de Sarajevo, conocí a un pediatra bosnio en un congreso. Había pasado hambre, estaba delgadísimo, y en las comidas recogía hasta la más minúscula miga de pan que cayera en el mantel y se la comía. Nos explicó como al principio de la guerra la mortalidad infantil aumentó espectacularmente, porque fueron inundados con muestras gratuitas. Claro, no todos los profesionales tienen buena formación sobre lactancia, igual que pasa aquí. Muchos empezaron a recomendar "ayuditas", pensaban que las madres, "estresadas" por la guerra, no tendrían leche, o que al quitarle a una madre mal alimentada la pesada "carga" de tener que dar el pecho le hacías un favor. Sin agua potable ni gas para hervirla (lo mismo que ocurre ahora en Gaza), cuando las explosiones destruyen las alcantarillas y la mierda inunda las plantas bajas... la mortalidad fue enorme. Tuvieron que ser los pediatras más concienciados los que fueran a quejarse a UNICEF, que convocó una reunión de todas las ONG sobre el terreno, acordaron no distribuir más donaciones, realizaron cursos para el personal... en pocos meses, mientras la guerra continuaba, habían conseguido tasas de lactancia materna más altas y una mortalidad infantil más baja que antes de la guerra.
Por supuesto algunos niños necesitan leche artificial en las guerras; pero para esos pocos ya se consigue leche sin necesidad de espectaculares cargamentos de muestras. Y esos niños, en esas condiciones, tienen un riesgo de muerte tan alto que ya no vale aquello de "la madre es libre para decidir, y si ha elegido la lactancia artificial...".En esas condiciones hay que hacer todo lo posible para que la madre relacte, aunque lleve meses sin dar el pecho, o para encontrar una nodriza. Y tristemente eso no es muy difícil, porque los bebés son más frágiles que los adultos: en cualquier catástrofe hay más madres sin bebé que bebés sin madre.
Saludos
Carlos González

Les dejo este vínculo de la Liga de La Leche y amamantar en los desastres:
http://www.llli.org/docs/08WBWcirclessupport_crisis_SP.pdf

02 enero 2010

¡Mi bebe no se queda en la cuna, no le gusta!

Por Ana Charfén, IBCLC
Hablemos con la verdad. La verdad es que es un mito eso del bebé que se queda plácidamente en la cuna viendo su móvil. Creo que ese mito viene desde cuando jugábamos con las muñecas, que las dejábamos así acostadas y no reclamaban.
Es un hecho que sobre todo al inicio de la vida, los bebés son muy demandantes y no se quedan en la cuna, quieren estar en los brazos de su mama y solo ahí se quedan tranquilos.
Todo eso viene desde los inicios de la humanidad, en la que sólo los bebés que estaban en contacto constante con la mamá fueron los que sobrevivían. Imagina hace tiempo un bebé que no llorara cuando su mamá lo pusiera en el piso, seguro no hubiera vivido muchos días. Nuestros bebés tienen los genes de los bebés triunfadores, de los bebés que lloraron bastante cuando su mamá los dejaba solos, y a veces eso se nos hace muy pesado. No lo pueden evitar, es lo que les dice su instinto.Tu imagina que tu bebé hace muy poquito tiempo estaba todo el día adentro de ti, calientito, apretadito, oyendo tu corazón, sintiendo tus movimientos, escuchando tu voz, y ahora se encuentra en un mundo lleno de luz, libre, frio. Cuando no siente ese calor y el movimiento y tu corazón, se siente muy intranquilo y llora.
Muchas mamás notan que cuando el bebé esta en contacto constante con ellas, no lloran, y con el tiempo y gracias a todo ese contacto con su mamá, se convierten en bebés más seguros de si mismos.
Bebés que lloran al pecho
A algunas mamás les sucede a veces que su bebé llora al pecho, es una situación muy desesperante, pero es muy normal también. Casi no pasa un día en que reciba una llamada telefónica de una mamá que describe esa situación de que el bebé llora al pecho a cierta hora del día, y pareciera que quiere tomar leche y luego no quiere, y así. A mi misma me sucedió en algún periodo de tiempo con todos mis hijos.
Las mamás interpretan esta situación de diferentes maneras, unas dicen que el bebé llora porque ya no encuentra mas leche, otras que el bebé llora porque solo quiere succionar pero ya no quiere mas leche, otras que el bebé esta muerto de hambre, otras que porque el bebé tiene "cólico". Algunas, le dan fórmula al bebé porque creen que tiene hambre, otras le hablan al médico, que les receta gotas para el estómago del bebé y otras no hacen nada, solo tratan de cambiar la posición del bebé o arrullarlo o darle un baño.
La verdad es que no esta relacionado con que el bebé tenga hambre, mas bien es como que el bebé a cierta hora se pone nervioso, ya vio, sintió, olió, escuchó muchas cosas durante el día y no puede procesar toda la información, y esto se traduce en frustración y llanto. Al llorar, tragan aire y su pancita hace ruidos. Por eso se cree que está relacionado con "cólicos".
Si puede suceder que si tu bebé empieza a ser suplementado con fórmula, el pecho produzca menos leche y tu bebé tal vez acabe por preferir el biberón.
A veces funciona pasarle el bebé a otra persona cuando se pone así, a alguien a quien no le huela la leche, y que lo arrulle un rato, o le enseñe cuadros de la pared, cuando se inquieta mucho y se pelea con el pecho.
Es normal que algunos bebés lloren a partir de las 3 semanas de vida, y es algo que se resuelve cuando tienen cerca de 3 meses de edad, hagas lo que hagas. Es para algunas mamás muy desesperante cuando su bebé llora inconsolablemente y ellas no pueden hacer nada para tranquilizarlo. Podemos recordar en esos momentos, que siempre es mejor llorar en los brazos de alguien, aunque no sepamos la razón.
También es cierto que los bebés nos necesitan muchísimo cuando son pequeños y cuando uno los atiende y resuelve sus necesidades, aprenden a confiar en ti, y se sienten valiosos. El succionar no solo los alimenta sino que los tranquiliza y les da seguridad.
Es difícil cuando todos opinan, inclusive cuando los consejos que te dan, son contrarios a lo que sientes y a lo que tu instinto te lleva a hacer, como cargar a tu bebé cuando está llorando y ofrecerle el pecho. ¡Y más cuando provienen de una autoridad como un médico!. Muchos doctores nunca han cuidado un bebé las 24 horas del día y no entienden lo difícil que es ver a tu hijo llorar, por eso aconsejan cosas que no siempre son correctas, sobre todo acerca del modo de criar, ya que su área de conocimiento es las enfermedades del bebé, no la crianza.
Si te sirve, lo mas importante que he aprendido al ser madre, es confiar en mi instinto y seguir lo que me dicte mi corazón. De esa manera he tenido la satisfacción de hacer lo que YO creo que es correcto, y de ver crecer a mi bebé como un ser humano que al principio tiene necesidades muy intensas, pero que merece la misma atención que el adulto más amado. Uno no haría oídos sordos cuando el esposo o un amigo o familiar, nos necesita, y eso que son adultos, imagínate con un bebé, que no tiene manera de hacernos entender lo que necesita aparte del llanto..

¡Carga a tu bebé!