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23 agosto 2010

¿Cuanto tiempo debe tomar leche materna el bebé?

¿Cuánto tiempo debo darle el pecho a mi hijo?
¿Por cuanto tiempo debo amamantar a mi bebé?
¡Compra un rebozo para cargar a tu bebé!


Por Ana Charfén, IBCLC

Es una pregunta que cuando tenemos un bebé nos hacemos las madres. Y es una pregunta que cada madre debe decidir, junto con su bebé. El darle el pecho al bebé es algo que desgraciadamente muchas de nuestras madres no hicieron, y ellas, las abuelas, tías y hermanas, que eran las que enseñaban a las nuevas madres a amamantar, ya no nos pueden mostrar cómo. Esto aunado al desconocimiento de algunos médicos del proceso de la lactancia materna , hacen que la madre amamante menos tiempo de que hubiera deseado. La duración de la lactancia materna es una cuestión personal, pero siempre será la mejor opción para todos los bebés.

Muchas madres encuentran que asistir a un grupo de apoyo a la lactancia materna, les provee el apoyo, la información y el aliento que necesitan para continuar amamantando.

Algunas madres afortunadas, descubren que el dar el pecho a su bebé además de ser el modo óptimo de que reciban la mejor alimentación, les produce una profunda satisfacción y les ayuda a resolver otras necesidades tanto físicas como emocionales del bebé. El ver crecer al hijo con la leche propia es una gran felicidad para una mamá. El saber que con dar el pecho se ayuda a dormir al hijo, a calmarlo cuando está inquieto, a darle todo el amor que una madre puede dar, es algo que vale la pena intentar a fondo.

Los Organismos Mundiales de Salud, y las mayores Asociaciones Médicas, tienen políticas acerca del amamantamiento.

Por ejemplo, la Organización Mundial de la Salud, (OMS) en su documento acerca de la Nutrición del bebé y del niño pequeño habla de los beneficios de la lactancia materna exclusiva y afirma:

Como una recomendación global pública de salud, los bebés deben ser exclusivamente amamantados por los primeros 6 meses de vida, para obtener un crecimiento, salud y desarrollo óptimos. Después de eso, para satisfacer sus requerimientos nutricionales que van evolucionando, los bebés deben recibir alimentos complementarios nutricionalmente adecuados y seguros, mientras que el amamantamiento continúa hasta los dos años de edad o más.

La Academia Americana de Pediatría (AAP) en su Política del amamantamiento y uso de la leche materna dice:

La lactancia materna exclusiva es la nutrición ideal y suficiente para promover el crecimiento y desarrollo por aproximadamente los primeros seis meses de edad. Se recomienda que el amamantamiento continúe por lo menos doce meses, y después de eso, por tanto tiempo como sea mutuamente deseado.

Así mismo, debido a los prejuicios que hay en contra de la lactancia materna prolongada, expresamente afirma:

No hay un límite superior para la duración de la lactancia materna, y no hay evidencia de daño psicológico o del desarrollo por amamantar más de tres años o aún por más tiempo.

Algunas personas, por falta de conocimiento e información, pueden afirmar que a partir de cierta edad, la leche materna pierde sus características nutritivas. Esto es algo completamente falso, como se demostró en el estudio “Grasa y contenido de Energía de leche materna humana extraída en la lactancia prolongada” Publicado en Pedriatrics.

La Leche humana extraída de madres que han estado lactando por mas de un año tiene cantidades de grasa y energía incrementadas, comparada con la leche extraída de mujeres que han estado lactando por periodos mas cortos. Durante la lactancia prolongada, la contribución de energía de la grasa de la leche materna a la dieta del infante, puede ser significativa.

Las personas que indican que una madre debe destetar en determinado momento, simplemente desconocen el proceso y la normalidad de la lactancia materna y los beneficios tanto físicos como emocionales que los lactantes pierden al ser destetados prematuramente.

No existe un Organismo de Salud que recomiende la lactancia materna por menos de un año, y la mayoría sugieren un tiempo mínimo de 2 años, tales como la Asociación Española de Pediatría, que nos dice:

¿Hasta cuando es bueno que mame mi hijo? ¿cuándo hay que destetarlo?http://www.aeped.es/comite-lactancia-materna/preguntas-frecuentes-sobre-lactancia-materna#t48n159

El patrón de duración de lactancia en los humanos hasta hace menos de 100 años, y todavía hoy en sociedades no contaminadas por la civilización predominante, ha sido de 3 a 4 años con variaciones entre el año y los 7 o más años. En el momento actual la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) recomiendan mantener la lactancia hasta los dos años o más, en todos los países del mundo.

  • El amamantamiento es un acto personal entre madres e hijos.
  • La leche de la madre de la propia especie, siempre es mucho mejor que la de un animal de otra especie.
  • En el primer año se recomienda ofrecer el pecho antes de las comidas.
  • Los niños que maman por encima del año siguen obteniendo una cantidad sustanciosa de calorías y micronutrientes (hierro, calcio, vitaminas) de la leche que toman de sus madres (en ocasiones, por encima del 50% de las necesidades diarias).
  • Después del primer año y por lo menos hasta el segundo, es recomendable que el niño realice al menos 4 tomas de pecho al día, antes o después de las comidas, por la noche, etc. En esta etapa muchos niños maman como postre y cuando están enfermos, es lo único que comen.
Cuando la madre desee destetar a su bebé debe hacerlo con delicadeza y paulatinamente. Dejarle llorar o irse de viaje son soluciones crueles y desconsideradas hacia él. Se puede dulcificar el proceso de varias maneras:
  • Posponer el pecho o darlo con condiciones (cuando termines la comida, cuando vayas a dormir, sólo en casa, o sólo en ...) para ir disminuyendo el número de veces que mama.
  • Cuando insista y "no sea el momento elegido", conviene proporcionarle otro tipo de consuelo: jugar, hacer un puzzle, leer un cuento, hacernos cosquillas, cantar, jugar al escondite, guardar los muñecos, etc.
  • Hablar con el niño, darle alguna explicación de por qué "ahora no se puede" (mamá está cansada, ya comes bocadillos y con tenedor,...). Los niños son mucho más comprensivos de lo que se espera si perciben en sus padres un verdadero deseo de comunicarse y de compartir.
  • Darle muestras de cariño continuamente (no sólo se ama dando el pecho).
Los niños no llegan a ser más o menos independientes según el alimento que hayan tomado sino el modo en que se les ha dado éste (condicional o incondicional). En realidad no depende del tipo de alimentación sino del estilo de crianza.

En este vínculo se puede ver un excelente video de la Asociación Española de Pediatría acerca de la lactancia materna prolongada

Por su parte la Sociedad Argentina de Pediatría nos indica en su documento acerca de alimentación:

La Leche materna es el alimento ideal para el bebé durante los primeros 6 meses. No necesita ningún otro alimento. Luego de los 6 meses y hasta los dos años, el pecho sigue siendo un excelente alimento, junto con otros alimentos que se irán agregando

Dos años es el tiempo mínimo que el bebé humano es considerado lactante. Simplemente no tiene sentido sustituir una leche superior con otra inferior. Uno como padre o madre crítico, debe preguntarse las razones por las cuales, ante tanta evidencia de que los bebés humanos necesitan leche humana, se recibe el consejo de destetar prematuramente.

¿Después de todo, que otra especie de mamífero desteta a su cría para darle leche de otra especie?

Todos los bebés quieren. Todas las mamás pueden, ¡amamanta a tu bebé!

13 agosto 2010

Para el sueño infantil, el ser receptivo es mas importante que la rutina

De Eurekalert
Traducido por Ana Charfén, IBCLC

Los padres comprenden el reto de hacer que sus bebés y niños pequeños duerman durante la noche, y ahora los investigadores de Penn State muestran que estar emocionalmente receptivo puede reducir las interrupciones del sueño, y ayudar a los infantes y niños pequeños a dormir mejor.

"La hora de dormir puede ser un momento muy emocional. Precede la separación más larga del día para casi todos los infantes", dice Douglas Teti, profesor de desarrollo humano y estudios familiares.

 "Me dí cuenta de que ir a dormir, y dormir bien, es mucho mas facil para algunos niñitos que para otros, y quería comprobar que factores estaban involucrados en esto, y lo que los padres y sus hijos contribuyen para los patrones del sueño"

En el estudio, que examinó el comportamiento de las madres durante el tiempo previo a dormir de sus hijos, los padres tenían mayor éxito con el sueño de sus hijos cuando respondían apropiadamente a las necesidades de sus hijos. Estos incluían mostrar desinterés en una actividad o simplemente mirar a los ojos inquisitivamente a algún padre. Por ejemplo, una madre en el estudio, hablaba tranquilamente y calmadamente a su bebé de 6 meses mientras lo amamantaba.

"Ella continuamente contemplaba el rostro del bebé, y cada vez que el bebé vocalizaba, ella respondía prontamente (por ejemplo: "Está bien")" Reportan los autores en una publicación reciente de Jornadas de Psicología Familiar.
En contraste, una madre diferente en el estudio "Hablaba de manera dura cun su hijo de 24 meses durante el tiempo que le leía un libro, a pesar de que el niño mostraba signos claros de que estaba perdiendo el interés (Por ejemplo, el niño se trataba de zafar y continuamente se distraía cambiando de foco de concentración)", Los autores notan, El Resultado: "El niño se levantó y se fue del cuarto 4 veces antes de que eventualmente se durmiera"

Cuando los padres proveen reafirmación a través de la comunicación emocional, Teti y sus colegas creen que le ayudan al niño a saber que está en un ambiente seguro.

"Las emociones son la forma más básica de comunicación entre los bebés y sus padres" Dice Teti.

Sus hallazgos sugieren nuevos retos para los padres, ya que sugieren que el estar emocionalmente disponible --Poner atención a lo que pide el bebé y responder apropiadamente -- Es más efectivo que un cierto comportamiento antes de la hora de dormir en promover un mejor sueño.

Los investigadores no encontraron una relación significativa entre las interrupciones del sueño y la cantidad de tiempo que los padres estuvieran en contacto cercano con sus bebés o que estuvieran involucrados en actividades calmadas antes de la hora de dormir. Esto contradice investigaciones anteriores, que decían que un contacto físico prolongado con uno de los padres, evita la habilidad del bebé de dormir por si mismo.

Este estudio fue uno de los primeros en utilizar obervación directa de los patrones de sueño infantiles, y es el primero en usar múltiples cámaras de video en los cuartos de los padres y los niños para captar las interacciones entre ellos durante la noche.

"El dormir es un contexto acerca del que sabemos poco", dijo Teti. "Puede ser un periodo muy cargado emocionalmente para los padres y sus bebés. Observando las interacciones entre los padres y sus hijos en este contecto puede ser mas revelador para los resultados durante la infancia que lo que puedas ver en una sesión más estructurada de juego diurno" Muchos estudios existentes de crianza se han enfocado en ambiente de juego cotnrolados, en los cuales los investigadores han estudiado las interacciones y emociones entre los padres y sus hijos.

El estudio de Teti, SIESTA (Study of Infants´Emergent Sleep TrAjectories) obervó datos de 35 familias, y está viendo resultados muy similares en un estudio que se está llevando a cabo, longitudinalmente, SIESTA II, que es una análisis más profundo de los factores que promueven el sueño infantil mientras que los bebés van creciendo, desde el mes hasta los 24 meses. SIESTA II está patrocinado pro el Instituto Nacional de Salud Infantil y Desarrollo Humano.

Uno de los siguientes pasos va a ser examinar los vínculos entre los estilos temperamentales infantiles, la crianza a la hora de dormir y durante la noche, las interrupciopnes del sueño, y el desarrollo, de acuerdo con Teti.

Otros autores del papel incuyen a Bo-Ram Kim, Gail Mayer y Molly Countermine, dodos estudiantes graduados de Desarrollo Humano y Estudios Familiares de Penn State al momento de la investigación.

07 agosto 2010

Dar Teta es Dar Vida

Aprendiendo a ser mamíferos de nuevo

Aqui copio un excelente artículo del Diario el País para que no se pierda en la inmensidad de Internet

Aprendiendo a ser mamíferos de nuevo
Pocas mujeres dan a sus bebés el pecho pese a las políticas públicas de fomento de la lactancia materna - Pesan la cultura del biberón y la falta de formación y apoyo de los profesionales
CECILIA JAN 04/08/2010

 Una de las experiencias más agobiantes para una madre primeriza es intentar que el bebé llorón y hambriento que acaba de revolucionar su mundo se enganche al pezón, dolorido por las grietas, mientras su suegra repite: "Dale un biberón, se crían igual de bien". Y es que cualquier conversación de madres, un vistazo a los foros de Internet, o la cantidad de artilugios inventados para facilitar la lactancia materna parecen indicar que somos unos extraños mamíferos que ya no sabemos alimentar a nuestros bebés, y que nos extinguiríamos si no existieran los biberones.

Falsos mitos sobre la lactancia materna
Los riesgos del biberón
Carlos González
ENTREVISTA DIGITAL - 03-08-2010
Pediatra y autor de 'Un regalo para toda la vida. Guía de la lactancia materna'.

Código de comercialización de sucedáneos de la leche materna
DOCUMENTO (PDF - 561,27Kb) - 04-08-2010

Real Decreto de comercialización de leches artificiales
DOCUMENTO (PDF - 171,87Kb) - 04-08-2010

La noticia en otros webs
•webs en español
•en otros idiomas
La OMS aconseja lactancia materna exclusiva hasta los seis meses

Solo se sigue esta recomendación con el 36% de los niños españoles

La industria ha logrado que se vea la leche de fórmula como la más norma

Las madres no han podido aprender de otras mujeres cómo se amamanta
¿Por qué algo en teoría natural resulta tan difícil hoy en día, hasta el punto de que muchas madres deciden no dar a sus bebés leche materna, pese a sus incontables beneficios, tanto para la salud como para la vinculación afectiva? La Organización Mundial de la Salud (OMS), Unicef y la Asociación Española de Pediatría (AEP) recomiendan amamantar de forma exclusiva (sin agua, zumos, infusiones, ni leche artificial) hasta los seis meses de vida, y seguir con la lactancia, junto con otros alimentos, hasta los dos años o más.

Pero la realidad es muy distinta: aunque a la salida del hospital, la mayoría de las madres (80%) dan el pecho, a los tres meses solo el 52,5% de los niños toman leche materna en exclusiva, y a los seis, el 36%, según los datos que dio el lunes, comienzo de la semana mundial por la lactancia, la AEP.

Una mezcla de falta de formación y de apoyo coordinado de los profesionales, junto con la información insuficiente de la futura madre, sometida a un bombardeo de falsos mitos y presiones familiares y sociales, dificultan que se cumplan las recomendaciones sanitarias y los deseos de muchas mujeres de prolongar la lactancia. Subyace la pérdida de referentes culturales, tras décadas en las que no hemos podido aprender a amamantar observando a otras mujeres pues el biberón se ha convertido en la norma, en gran parte por la mercadotecnia agresiva de los fabricantes, que han logrado que se vea como positivo alimentar a los bebés con leche de otra especie -la vaca- en la que hay que eliminar y añadir componentes para imitar a la leche materna. Si se suman las raquíticas políticas para compaginar lactancia y trabajo, como la baja maternal de 16 semanas, el resultado es obvio.

La vivencia de Mónica Cuello, de 31 años, es un ejemplo de esta conjunción de factores. No pensaba amamantar -"mi madre no pudo", dice, algo de lo que están convencidas muchas mujeres que dieron a luz en la segunda mitad del siglo XX-, pero tras las clases de preparación al parto, decidió hacerlo. "El problema es que te dicen que es importante dar el pecho, pero no cómo ni qué esperar", opina esta mujer trabajadora. "No me informé más pues creía que era algo natural".

Cuando nació Alejandro, hace 15 meses, se dio de bruces con la realidad. "El primer día ni me preguntaron cómo me iba. Sólo me dijeron que me lo pusiera 10 minutos a cada pecho cada tres horas". Cuello pensaba que mamaba bien, pero al día siguiente había perdido el 7% de peso, y le dieron un biberón de leche de fórmula. Cuando al fin una matrona le ayudó a colocarse al niño al pecho, le dolió mucho. "Me dijo que tenía que doler". Esta madre abandonó la lactancia antes de salir del hospital. "Del dolor tan fuerte me deprimía y no me permitía estar bien con el bebé".

"El mayor error es que las madres lleguen pensando que dar el pecho es fácil", opina Jesús Martín-Calama, coordinador nacional de la Iniciativa para la Humanización de la Asistencia al Nacimiento y la Lactancia. Lanzada por la OMS y Unicef, acredita a los hospitales que cumplen una docena de pasos con el sello IHAN, que en muchos países se identifica con una atención de calidad. "En el 50% de los casos, hay problemas", dice Martín-Calama. "Los bebés se tienen que adaptar al pecho de su madre, y para eso, necesitan paz, tranquilidad, tiempo para ponerse en contacto y acoplarse", explica. "Que quede claro que los primeros 10 días no es fácil, no es lo bonito que vendrá luego. Pero como no ayudes a la madre esos primeros 10 días, se quedará sin vivir esa experiencia".

Para Martín-Calama, "lo que distorsiona todo es la gran facilidad para solucionar cualquier problema con un biberón, lo que no sucede en la naturaleza. Al mínimo contratiempo, se tira la toalla", afirma. "El mundo sanitario sigue sin confiar en que la madre produzca suficiente leche, lo que hace que muchas abandonen en los primeros meses", critica Gema Cárcamo, presidenta de Multilacta, una asociación madrileña de apoyo a la lactancia.

"Ni para ser médico ni pediatra me enseñaron nada sobre lactancia", dice Carlos González, autor de Un regalo para toda la vida. Guía de la lactancia materna. "Ahora sí se hace, pero los médicos que llevan más años necesitan un reciclaje". Es un problema común en los países desarrollados. "Con demasiada frecuencia, cuando hay dificultades, los profesionales de la salud suplementan con biberones, por falta de las destrezas o la experiencia necesarias", dice Bernadette Daelmans, médica del equipo de salud y desarrollo de recién nacidos y niños de la OMS.

Josefa Aguayo, miembro del comité de lactancia materna de la AEP y jefa de sección de Neonatología del Hospital Virgen del Rocío de Sevilla va más allá: "Hay muchas interferencias. Empieza desde la medicalización del parto, lo que se ha extrapolado a la lactancia y la crianza", opina. "Aún hace falta mucha formación", afirma Aguayo, para la que es fundamental que los profesionales, desde atención primaria, transmitan un "único mensaje" a la mujer. Coincide Concepción Martínez, vicepresidenta de la Federación de Asociaciones de Matronas de España, quien añade: "Se ha perdido el instinto. Un recién nacido, si lo dejas sobre su madre, piel con piel, a los 70 minutos como máximo empieza a mamar".

La experiencia de Cuello también muestra una situación frecuente, tanto en centros públicos como privados: la contradicción de que una política oficial de apoyo a la lactancia materna, en la práctica, choca con rutinas anticuadas, falta de formación o un simple comentario de un profesional, que dicho en un momento de máxima sensibilidad y agobio, puede acabar con el deseo de amamantar de la mujer.

Aunque el hospital de Cuello siguió la recomendación de poner al recién nacido sobre la madre, llevó a cabo prácticas desaconsejadas: fijar duración y tiempo a la toma, dar leche artificial sin haber intentado que la madre se extrajera leche, y hacerlo en biberón en vez de con jeringuilla (para evitar que el bebé confunda el modo de succionar la tetina con el del pezón, totalmente distintos). Y por último, dejar que la mujer se fuera con la convicción de que dar el pecho es doloroso, cuando con solo corregir la postura podría haber dejado de serlo.

"Desde 2008, sabiendo que las cosas no se hacían bien, empezamos un proyecto de fomento de la lactancia materna", explica la doctora Begoña Arias, responsable de este programa en los hospitales de Sanitas, entre ellos el de La Moraleja, donde dio a luz Cuello. Arias reconoce que, por desgracia, "estas cosas puntuales seguirán pasando", aunque se trabaja para evitarlo: han dado charlas de formación a todo el personal, están cambiando protocolos de actuación, y han creado una consulta externa de lactancia para las madres una vez recibida el alta.

"Es muy difícil lograr el cambio de mentalidad de todos los profesionales de un centro", confirma Martín-Calama. En España, sólo hay 15 hospitales acreditados por la IHAN, y otros dos están en proceso muy avanzado. Son menos del 10% del total, frente al 90% en países como Suecia o Noruega. "Hay que poner a todo un hospital, incluidos auxiliares o celadores, a trabajar para una causa", explica.

El 12 de Octubre (Madrid) está a punto de lograr la acreditación, algo meritorio, según Martín-Calama, dado el tamaño del centro, con 7.000 trabajadores. Es el primer hospital español con un banco de leche materna, y sigue prácticas como limpiar al recién nacido o valorar su salud encima de la madre, incluso tras una cesárea si su estado lo permite. Las vacunas o el peso se posponen dos horas, y se intenta que madre y niño se separen lo mínimo. Un profesional observa la primera toma para prevenir problemas.

Este centro cuenta con una consultora certificada en lactancia materna, Juana María Aguilar. Una de sus labores es impartir talleres a las madres ingresadas. En camisón, y la mayoría con el bebé de pocos días en brazos, las mujeres, algunas muy jóvenes, muchas inmigrantes, desgranan sus dudas. "Las clásicas son: 'No tengo leche', '¿Le alimentará lo suficiente?' y '¿Se queda con hambre?", resume Aguilar. Durante la charla, muy participativa, esta enfermera intenta reforzar la confianza de las madres.

"El pilar fundamental es que la mujer desee lactar. Cuantas más armas le ofrezcamos para que informe a la familia y a la pareja, mejor", afirma. Armas necesarias para vencer la presión de madres y suegras de las parturientas. "Pues yo te crié con biberón y mira qué bien estás". O "¿Por qué pide tanto? Se ha quedado con hambre", son dos clásicos que alimentan las inseguridades maternas.

Una vez la madre consigue lo más difícil, instaurar la lactancia, las presiones, incluso de los propios pediatras, continúan con comentarios como "ya es muy grande para tomar el pecho" o "lo estás malcriando". "A menudo, familiares y amigas de la madre saben muy poco de lactancia, o han tenido experiencias negativas y no la pueden ayudar. De hecho, puede oír todo tipo de comentarios destructivos de gente ignorante que no entiende el proceso de la lactancia", afirma por correo electrónico Christiane Rudert, experta en nutrición de Unicef.

Por suerte, el panorama, poco a poco, está cambiando. "Hace 20 años, era rarísimo que alguien diera el pecho más de seis meses", asegura Carlos González, quien reivindica el amamantamiento, más allá de los beneficios para la salud, como "un derecho, una experiencia vital" muy importante para muchas mujeres. "Mejorará a medida que salgan nuevas generaciones de médicos con formación en lactancia materna, y se vean más mujeres dando el pecho. Es un círculo virtuoso".

Falsos mitos sobre la lactancia materna
Los expertos consultados para este artículo responden:

- No tendré suficiente leche. Muy pocas mujeres no producen leche. Tener más depende de que el bebé mame muchas veces y de forma eficaz, vaciando el pecho. Para que el pecho adapte su producción a la necesidad del niño, hay que darle cada vez que pida, no "cada tres horas 10 minutos de cada pecho".

- Se queda con hambre. Al dar el pecho, nunca sabemos cuánto toma el bebé. Por eso hay que darle según pida y dejar que llegue a la leche del final, más grasa. Hay épocas en que mama con más frecuencia (brotes de crecimiento), para aumentar la producción.

- El calostro no es bueno. La primera leche, muy concentrada, tiene muchas proteínas y defensas. Se produce poca porque el estómago del recién nacido es muy pequeño, como una canica.

- Dar de mamar duele. En situaciones normales, no duele. El dolor es síntoma de problemas, como las grietas, que son fruto de una mala postura al mamar, y desaparecen al corregirla.

- Mi bebé crece menos que los que toman biberón. Hasta hace poco, las curvas de crecimiento se basaban en niños alimentados con leche artificial, lo que podía llevar a recomendar una obesidad prematura. La OMS ha publicado nuevas tablas, con los niños amamantados como referencia de crecimiento saludable.

- Toma el pecho por vicio, lo malcriaré. La OMS recomienda amamantar como mínimo hasta los dos años. El pecho no solo es alimento, también consuelo, por eso los chupetes imitan al pezón.

- No puedo dar el pecho porque tomo medicamentos. Muy pocos tienen efectos sobre la leche materna. Consulte si es compatible aquí (hospital de Denia).


Los riesgos del biberón
Si hubiera una vacuna que redujera el riesgo de meningitis bacteriana, diarrea, otitis, infecciones respiratorias, diabetes, linfoma, leucemia, obesidad, asma y síndrome de muerte súbita del lactante, ¿se la pondría a su hijo? ¿Y si además protegiera a la madre de la osteoporosis, el cáncer de mama y de ovarios y la ayudara a perder peso? Esa vacuna existe, pero pocos niños y mujeres se benefician de ella, y menos de la forma óptima recomendada por las organizaciones médicas. Es la leche materna.

"Las ventajas son tantas que más bien hay que hablar de los inconvenientes de los sucedáneos de la lactancia materna. Es como con el tabaco: hay que proteger de la lactancia artificial, no demostrar las ventajas de la lactancia materna", afirma Josefa Aguayo, del Comité de Lactancia Materna de la Asociación Española de Pediatría. Aunque la creencia popular es que las leches de fórmula son casi tan buenas como la materna, los expertos alertan de sus riesgos: "Hay más alergias, riesgo de desarrollar procesos infecciosos, obesidad...", cita Aguayo.

Según la OMS, la prolongación de la lactancia hasta los seis meses en exclusiva y hasta los dos años de forma complementaria salvaría cerca de 1,5 millones de vidas anualmente. Incluso en sociedades industrializadas, la leche artificial se asocia a mayor riesgo de enfermedad y muerte: "Un estudio muestra que se podrían salvar 9.000 vidas al año en EE UU mediante el amamantamiento exclusivo y prolongado" por la reducción del riesgo de muerte súbita, dice Christiane Rudert, de Unicef.

El fomento de la lactancia es "una prioridad", dice Concepción Colomer, directora del Observatorio de Salud de las Mujeres, del Ministerio de Sanidad. "Aquí no hay controversia, está demostrado que es lo más conveniente". Por eso la estrategia de salud sexual y reproductiva que preparan Gobierno, comunidades autónomas y asociaciones científicas incluye un apartado sobre el tema. Uno de los puntos del texto, al que ha tenido acceso EL PAÍS, es "aplicar el código de comercialización de sucedáneos de leche materna" para "proteger la lactancia materna de prácticas publicitarias engañosas que inducen al abandono de la misma". El marketing de los fabricantes fue uno de los factores que hicieron que en el siglo XX la lactancia materna casi desapareciera en los países desarrollados. El código, aprobado en 1981 por la OMS, prohíbe anunciar leche artificial o dar muestras. Pero en España y en el resto de la UE sólo se aplica parcialmente.

¿Y si la madre no quiere dar el pecho o no lo consigue? "Lo importante es que la decisión sea informada. No hay que presionar a la mujer", dice Aguayo. "Prefiero una madre que dé el biberón con cariño a una que amamanta con mala leche", opina Gema Cárcamo, de la asociación Multilacta. Carlos González tiene otra visión: "La lactancia es una parte muy importante del ciclo de vida de la mujer. Por desgracia, la sociedad no comprende que, si no lo logra, es normal que le dé pena o rabia".

03 agosto 2010

Carlos Gonzalez es simplemente genial

Este Carlos Gonzalez es genial, dice:


Hola Dr. Carlos! Yo le dí pecho a mi hijo en exclusiva durante los 6 primeros meses y aun seguimos con la lactancia, ahora está a punto de cumplir los 4 años y mucha gente se escandaliza cuando lo digo. Dicen que esto ya no es normal, mi pregunta es: Si yo no desteto a mi hijo (no lo pienso hacer por que a el le gusta y yo no quiero hacerlo sufrir), hasta cuando sería bueno que el siguiera mamando?


Carlos responde: Es bueno que siga mamando hasta que usted le quiera dar y él quiera seguir mamando. Sencillamente, no hay ningún momento en que la lactancia sea "mala". Lo ideal sería que madre e hijo quisieran dejar la lactancia justo el mismo día. Pero, claro, eso sería mucha coincidencia. A veces, el niño quiere seguir y la madre lo quiere dejar. A veces, la madre quiere seguir y es el niño el que no quiere mamar, y no hay manera. Así es la vida, o se hace lo que quiere uno, o se hace lo que quiere el otro, y no pueden estar contentos los dos a la vez. Lo que es absurdo es que no se haga ni lo que quiere el niño ni lo que quiere la madre, sino lo que quiera una tercera persona que no tiene por qué meterse.
 
Hola, qué gusto poder preguntar directamente al Dr. Carlos González, gracias. Mi hija tiene 12 meses y sólo sabe dormirse con el pecho. Para mi, reconozco que empieza a hacerse muy duro porqué por las noches no descanso y tengo los pezones doloridos (cuando se despierta por la noche, también mama, claro). Pregunta: ¿Cómo puedo empezar el destete nocturno sin traumas?


CG El gusto es mío, gracias. Si se le ocurre un método más rápido y eficaz para dormir a su hija que con el pecho, pues hágalo. A veces el problema es, precisamente que queremos "dormir" al niño. Nuestras tatarabuelas probablemente se lo colgaban durante el día con la pañoleta, y les era igual si el bebé dormía o no dormía, ellas seguían a lo suyo. Y por la noche se metían con el bebé en la cama, y se dormían ellas, el bebé ya espabilará. Pero nosotros queremos dormirlos, y muchas veces, una vez dormido, los metemos en la cuna, y los bebés acaban pensando "más vale que no me duerma, porque me dejan en la cuna, y más vale que no suelte el pezón, porque la tía se va en cuanto la suelto". El libro de Elizabeth Pantley, "El sueño del bebé, sin lágrimas", trae sugerencias para que duerman sin el pecho en la boca.

¿Qué opina ud. acerca del acto de dar el pecho en público? no se trata de rasgarnos las vestiduras con falsa moralina, pero ciertamente ver un pecho desnudo en cualquier parte (plazas, parques, avenidas... vamos, donde sea) resulta bastante incómodo e incluso chocante para algunas personas. Como yo.


CG Cuando el niño mama, el pecho no se ve. Lo tapa la cabeza. Francamente, hay que estar muy atento para pillar a la madre justo en esos dos segundos, desde que se abre la blusa hasta que se enchufa al niño. Confieso que yo nunca he conseguido verlo. Eso sí, de pechos de estatuas de mármol, y de pechos en las vitrinas de los quioscos de prensa, nuestras plazas, parques y avenidas están llenos.

¡Carga a tu bebé!