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29 junio 2011

Solo algunos componentes de la leche materna, leche humana

Por Yanet Olivares
Bueno, pues aquí la historia un poco más completa, ya que en este post solo les conté de una pequeñisima parte del super poder que tiene la leche que produce la mami para su bebé...la función principal del calostro es de protección, protege los intestinos para que los patógenos no atraviesen sus paredes, el sIgA es alto en especial justo después del parto, así como las células blancas, lactoferrina, factor de crecimiento, efecto laxante para liberar pronto el meconio con su carga de bilirrubina, antioxidantes, mucha vitamina A, E, K, D, E, caroteno (vieron que es más amarillenta?), proteina, sodio, zinc, cloruro y potasio; La leche materna contiene un 87.5% de agua, por eso no hay que darle agua al bebé 100% lactado, un radio de suero-caseina que va variando según la necesidad del bebé en una relación 90:10 al principio, 60:40 en la leche madura y 50:50 cuando ya tenemos un buen tiempo dando pecho. También tiene 19 aminoácidos esenciales al desarrollo humano: taurina (desarrollo del cerebro y retina), mucinas que en vitro se ha observado que destruye células cancerígenas, lactoferrina que transporta y ayuda a la absorción del hierro, es antibacterial, factor de crecimiento esencial para los linfocitos B y T, promueve el crecimiento de lactobacilos. Otras inmunoglobinas son IgG, IgM, IgE, la lisozima ayuda a destruir los patógenos sin provocar inflamación y su contenido en la leche aumenta con el tiempo. La leche también tiene más de 40 enzimas identificadas para ayudar en la digestión de los nutrientes, estimular el desarrollo, lipasa para digerir la grasa y para combatir organismos causantes de diarrea como es la giardia, amilasa para digerir el almidón, peroxidasa para combatir las bacterias, prostaglandina con propiedades anti-inflamatorias, factores de crecimiento, carbohidratos para proporcionar energía y que varía con el tiempo, lactosa para el crecimiento del cerebro y para ayudar en la absorción del calcio y del hierro, lactasa que es una enzima para digerir la lactosa...si aún no están cansadas de leer, escuchen esto, más de 130 componentes contra patógenos dentro de los llamados oligosacáridos que estimulan lactobacillus bifidus, bloquean los patógenos en el intestino, factor bífido que también lucha con los patógenos y que da el olor suave a las heces. La leche también tiene grasa y mientras más "vacío" esté el seno, más grasa y aumenta en el segundo año de lactancia. La leche además contiene ácidos grasos que actúan en el desarrollo cognitivo, la visión y la mielinización de los nervios, DHA y AA para la maduración del cerebro. Vitaminas solubles en agua y que varían según la dieta de la madre: tiamina, riboflavina, niacina, ácido pantoténico, biotina, folato, vitamina B6, B12, C, Inositol.... También células: macrófagos, leucocitos, linfocitos, células epiteliales, etc.., minerales como calcio, fosfato, magnesio, potasio, sodio, cloruro, sulfato, citrato...Elementos como cobre, cromo, cobalto, hierro (se absorbe en un 50% mientras las leches artificiales fortificadas solo se absorben como mucho en un 7%), yodo, fluoruro,zinc, manganeso, selenio...bueno, hasta aqui las dejo, la verdad es que es un mundo precioso lo que le proporcionamos a nuestros hijos a través de nuestra leche materna.

Cómo protege la leche materna a los bebés amamantados

Cómo protege la leche materna a los bebés amamantados
Por Yanet Olivares


Y así sucede la "magia"...

Los linfocitos T que están en los bronquios y en los intestinos de la madre detectan la presencia de patógenos y van con el chisme a los linfocitos B, que de inmediato empiezan a producir sIgA especifico para atacar al organismo que está atacando. Esos linfocitos B migran a los órganos secretorios de la madre o a sus superficies mucosas, ahí también secretan sIgA que es transportada a las células secretorias mamarias y llevadas a la leche. Y como si fuera poco, parece que más sIgA se sintetiza en las células glandulares mamarias.
Esos sIgA específicos van de inmediato a la leche (el bebé los recibe en la próxima toma), esto es tan pronto la mami está expuesta al patógeno original. Algunos de los linfocitos B también pasan a la leche, el bebé los ingiere y se alojan en sus intestinos para producir más sIgA. 

Y este es el misterio de porque muchas veces el bebé ni siquiera se enferma o le da una enfermedad muy ligera, aún cuando la mami se enferma.

En conclusión, en la mayoría de los casos y cuando estamos ante la presencia de un patógeno y nos sentimos enfermas, lo mejor es seguir dando el seno, puesto que ya el bebé lo más probable es que estuvo expuesto y necesita esos linfocitos para producir sus sIgA y defenderse

11 junio 2011

Carlos Gonzalez: Alimentación infantil libre de papillas

Por Ana Charfén, IBCLC.
¿Cual es el motivo por el cual empezamos a dar otros alimentos a nuestro bebé aparte de la leche materna? NO es que la leche no sea suficiente, sino que los bebés quieren experimentar con otros sabores y texturas, y enriquecer su alimentación. La leche humana podría satisfacer las necesidades nutricionales por más tiempo del que creemos, sin embargo, evolutivamente, deseamos comer otras cosas a partir de cierta edad.

El bebé amamantado toma la cantidad de leche que desea cuando tiene hambre, y cuando se siente satisfecho, no toma más. Normalmente toman pecho muy frecuentemente. Esto favorece que el bebé reconozca su sensación de saciedad. El mismo principio aplica para la alimentación con sólidos. Nunca se debe forzar a un bebé a comer, el debe decidir cuando está listo y cuando ha comido suficiente.

Tu bebé no necesita tomar papillas. El va adquiriendo la habilidad  para comer lo que necesita, si lo dejas seguir a su ritmo, y lo amamantas, se alimentará naturalmente si pones los alimentos adecuados a su alcance. Un bebé de 6 meses necesita alimentos que pueda sujetar con la mano, ya que todavía no tiene habilidad para hacer una pinza con sus dedos. Puede tomar un florete de brocoli, o un pedazo grande de fruta muy suave, probarlo, ver si le gusta, untarse la cara, y explorar la textura, el sabor, la consistencia. Es una experiencia sensorial inigualable. Más tarde cerca de los 9 meses, puede tomar pedacitos de fruta, verdura, carne, cereal, con sus manos, formando una pinza con los dedos. A esa edad, lo mejor es cortar la fruta suave así como la verdura cocida en pequeños palitos.
Empezará a masticar cuando esté listo. Tomará con sus manos los alimentos cuando lo pueda hacer. Estamos obsesionados con las cantidades, con los horarios, con el momento en que nos dice el médico. Con intentar alimentarlos con una cuchara según unas cantidades preestablecidas que no toman en cuenta la variedad de niños que hay, y que muy seguido desembocan en un niño de 2 o 3 años que no mastica porque hasta el momento ha recibido solo papillas, y ha sido alimentado en la boca. 
Carlos Gonzalez es un pediatra español que ilumina la situación de el empezar a dar a los bebés sus primeros alimentos: Nos dice verdades tan simples, y tan lógicas que a veces olvidamos: 
"El objetivo de la alimentación infantil NO ES NUTRICIONAL, es educacional"
"Tengo 50 años. Los primeros 21 fui hijo a tiempo completo, una amplia experiencia que, tras unos años de transición, me resultó muy útil para ser padre durante los últimos 27 años. Recuerdo muchas cosas de mi infancia, y por eso sé que los niños tienen sentimientos, no hacen las cosas para fastidiar y no lloran sin motivo. Soy pediatra, y eso me ha permitido conocer a muchísimos padres y ver cuáles son sus dudas y temores más habituales. He escrito varios libros en los que intento ayudar a los padres a despejar esas dudas y a acordarse del niño que fueron."
La Asociación Española de Pediatría, dá algunos parámetros para elegir y procesar los alimentos que se ofrecerán al bebé: http://enfamilia.aeped.es/node/746

El bebé que se alimenta con sus propias manos debe estar supervisado, y se deben observar sus habilidades motrices http://www.unamaternidaddiferente.com/2010/10/guia-para-la-practica-de-la.html

Aprovecha para darle alimentos sanos y naturales, y evita los 3 enemigos blancos de la salud: sal, azúcar y harina refinada (pasteles, panes y tortillas blancas) Es mejor el alimento con fibra, y lo más cerca posible de su estado natural, en la medida de lo posible evitar alimentos que se compren en cajas o envasados.

06 junio 2011

Lactancia Materna: la mejor protección contra las caries

Lactancia Materna: la mejor protección contra las caries
Publicado por la Liga de La Leche Argentina


La nota publicada por el Dr Brian Palmer “Lactancia Materna y Caries Infantil : sin conexión” (The Academy of Breastfeeding Medicine, 2000) revela que la lactancia materna no sólo no aumenta el riesgo de caries infantil sino que tiene efectos protectores, en oposición a algunas recomendaciones previas.

La Dra Pamela Erickson concluyó que "la leche humana no es cariogénica" habiendo dejado dientes en remojo de leche humana en el laboratorio. Contrariamente algunas fórmulas infantiles disuelven el esmalte dental y reducen el pH, provocando caries.

La inmunoglobulina presente en la leche materna retarda el desarrollo del estreptococo que produce las caries, el cual es muy susceptible a la acción bactericida de la lactoferrina, una proteína que compone la leche materna.

Las bacterias cariogénicas no pueden nutrirse de la lactosa, el azúcar propio de la LM, a diferencia de la sacarosa presente en la leche artificial.

En pruebas de laboratorio se comprobó la capacidad de la leche materna de favorecer la recuperación del esmalte desgastado.

Además de la alimentación infantil, existen otros causales que pueden afectar el desarrollo de caries, relacionados con algunas enfermedades y el estrés materno durante el embarazo.



La leche materna contiene la enzima lactasa que protege la boca del bebé contra los eventuales riesgos de la lactosa debido a sus propiedades antibacterianas.

De las 4640 especies de mamíferos, sólo el humano tiene caries. En los 35000 años de historia del homo sapiens las caries han sido un problema significativo sólo en los últimos 8000 años, posiblemente relacionado con el consumo de cereales.

Sería un suicidio evolutivo que la leche materna causara caries, y la lógica genética habría actuado en contra de eso.



Existen múltiples factores que facilitan la aparición de caries infantil:



1. el consumo de azúcar como principal causa del deterioro dental, siendo más peligrosa la

 frecuencia de la exposición que la cantidad de azúcar consumida

2. la cantidad de bacterias y la edad del bebé cuando éstas entran a su boca

3. la sequedad bucal

4. algunas enfermedades o el estrés materno durante el embarazo

5. los malos hábitos alimenticios de la familia

6. la mala higiene bucal y general de la familia

7. la genética familia (como factor menos influyente)



Tratándose de una enfermedad multicausal, la evidencia empírica no reconoce una relación causal entre la lactancia materna y las caries.

La leche materna por sí sola, incluida la lactosa, no causa caries, aunque los bebés amamantados no estén exentos de desarrollar caries.

La lactancia materna es fundamental para la salud y tiene efectos a lo largo de toda la vida.

Los beneficios del amamantamiento y los riesgos de la lactancia artificial (leche de fórmula) están ampliamente comprobados.

 

fuente: “Breastfeeding and Infant Caries: No Connection” Dr. Brian Palmer DDS (odontólogo), USA

publicado en : The Academy of Breastfeeding Medicine, 2000, Vol. 6, No. 4 (Dec), p27 & 31.




Trabajos científicos:

1. Erickson PR, Mazhare E. Investigation of the role of human breast milk in caries development. Pediatr Dent 1999;21:86-90.

2. Erickson PR, McClintock KL, Green N, et al. J. Estimation of the caries-related risk associated with infant formulas. Pediatr Dent 1998;20:395-403.

3. Slavkin H. Streptococcus Mutans, Early Childhood Caries and New Opportunities. JADA 1999;130:1787-92.

4. Sinton J, Valaitis R, Passarelli C, et al. A systematic overview of the relationship between infant feeding caries and breast-feeding. Ont Dent 1998;75:23-27.

5. Oulis C, Berdouses ED, Vadiakas G, et al. Feeding practices of Greek children with and without nursing caries. Pediatric Dentistry 1999;21:409-16.

6. Dreizen S, Dreizen J, Stone R. The effect on cows milk on dental caries in the rat. J Dent Res 1961;40:1025-28.

7. McDougall W. Effect of milk on enamel demineralization and remineralization in vitro. Caries Res 1977;11:166-72.

8. Rugg-Gunn A., Roberts GJ, Wright WG. Effect of human milk on plaque pH in situ and enamel dissolution in vitro compared with bovine milk, lactose, and sucrose. Caries Res 1985;19:327-34.

9. Arnold R, Cole M., McGhee J. A Bactericidal Effect for Human Lactoferrin. Science 1977;197:263-65.

10. Mandel ID. Caries Prevention: Current Strategies, New Directions. JADA 1996;127:1477-88.

11. Torney PH, Prolonged, On-Demand Breastfeeding and Dental Decay: An Investigation. Unpublished MDS Thesis.1992 Dublin.

12. Palmer B. The Influence of Breastfeeding on the Development of the Oral Cavity: A Commentary. J Hum Lact 1998;14:93-98.

13. Price WA. Nutrition and Physical Degeneration. 6th ed. 1998, New Canaan, Connecticut: Keats Publishing, Inc.

14. Black GV. Operative Dentistry: The Pathology of the Hard Tissues of the Teeth. Second ed. Vol. 1. 1914: Medico-Dental Publishing Co., London: Claudius Ash, Sons & Co., Ltd.

15. Molnar S, Molnar I. Dental Arch Shape and Tooth Wear Variability. Amer J of Phy Anthr 1990;82:385-95.

16. Berkowitz R. Etiology of Nursing Caries: a Microbiologic Perspective. Public Health Dent 1996;56:51-4.

17. Suhonen J, Sener B, Bucher S, et al. Release of Preventive Agents from Pacifiers in Vitro. Schweiz Monatsschr Zahnmed 1994;104:946-51.

18. Effert FM, Gurner BW. Reaction of human and early milk antibodies with oral streptococci. Infect Immun 1984;44:660-64.

19. Crelin E, The Human Vocal Tract: Anatomy, Function, Development and Evolution. 1987, Vantage Press: New York.

20. Palmer B. Breastfeeding: Reducing the risk for obstructive sleep apnea. Breastfeeding Abstracts 1999;18:19-20.




03 junio 2011

lactancia materna adoptiva, alimento de amor para el corazón

Conmovedora experiencia de  Maria, que indujo la lactancia materna para su hijo adoptivo
Alimento de amor para el corazón
Leche materna para mi hijo por el milagro de la adopción
Mi gran aventura de vida inicio el 26 de octubre del 2002 cuando contraje matrimonio con Danny, un grandioso hombre e iniciamos nuestro proyecto de vida añorando en un futuro hacer crecer la familia. Con el pasar del tiempo fuimos diagnosticados con problemas de fertilidad por lo cual no tuvimos el milagro de la concepción en mi vientre, sin embargo tuvimos otro milagro, a nuestro creer uno más grande aun.

Fue el Milagro de la Adopción por medio del cual nuestro hijo creció en nuestros corazones durante varios años y por bendición de Dios el 26 de septiembre del 2008 nos convertimos en los felices padres de un hermoso bebé a quien tuvimos en nuestros brazos desde su segundo día de vida cuando fuimos por él a la salida del hospital donde nació…

La alegría y emoción de ese momento y que hemos tenido a partir de ese día  es imposible de describir.

Saúl, nuestro hijo, me brindó una posibilidad que nunca hubiera imaginado. Ahí fue cuando se produjo el segundo milagro, pues mi precioso bebé me dio la oportunidad de amamantarlo.

Desde su llegada a nuestro hogar, con mucha paciencia y en especial con todo mi amor le ofrecí mi pecho, el cual tomó desde el primer momento, esa fue una gran emoción, pues se apegó muy fuerte desde el primer instante en que se lo ofrecí. Siempre conté con todo el amor y el apoyo de mi esposo, y a partir de ese momento empezamos una rutina constante para que tomara mi pecho y así estimulara la producción de  leche, lo cual fue mágico pues tan solo al tercer día me bajo el calostro. Hoy recuerdo la gran felicidad que sentimos cuando empezó a bajar el calostro, pero más grande fue la felicidad que sentí cuando al quinto día de tener a mi hijo junto a mí, empezó a bajar ese preciado líquido: la leche materna. Saúl lo hizo posible con todo el amor que me trasmitía cuando lo amamantaba, y fue quien me ayudó a hacer posible el milagro. Yo soy prueba de que la leche materna fue producto del amor y esa es la clave del éxito de nuestra experiencia.

Las dos primeras semanas tuve mucho dolor en los pechos, era realmente insoportable, por ello busqué ayuda en las consultoras de la Liga de la Leche (Costa Rica) quienes me ayudaron muchísimo. Una de las consultoras me mostró que el dolor se debía a una mala postura y me enseñó la forma correcta, con lo cual el dolor desapareció de inmediato, e hizo de la experiencia algo mucho más relajado y un tiempo que disfrutamos mucho mi Saúl y yo.

Mi bebé siempre comió mucho, él fue muy grande al nacer y era muy comilón, por lo cual mi producción de leche dejo de ser suficiente a las pocas semanas. Allí fue cuando inicié con el uso de una sonda que ponía en un recipiente donde le preparaba leche de fórmula  y que llegaba hasta mi pecho para que al mismo tiempo en que él tomaba de mi pecho se alimentara lo suficiente sin la necesidad de que tomara el biberón, esto era muy divertido porque seguramente Saúl creía que su mami tenía mucha, mucha leche… El abrazaba fuertemente mi pecho y tomaba con mucha fuerza.

Cuando llegó el momento de regresar al trabajo, pese a que en la oficina existía un cuarto especial para lactancia, las tomas inevitablemente se hicieron más distanciadas y aproximadamente 2 meses después de  iniciar mis labores en la oficina se me acabó la producción de leche. Para ese entonces Saúl tenía 7 meses. Debo confesar que sufrí mucho pues quería que nuestro periodo de lactancia fuera mayor, pero comprendí que debía regresar al trabajo y que habíamos logrado unos hermosos 7 meses de lactancia.

El proceso de destete se dio muy natural sin mayores inconvenientes, pues al disminuir la cantidad de tomas al día, para Saúl fue algo muy sutil hasta que ya terminamos nuestro periodo de lactancia. A pesar de haber sido un corto periodo, me queda la gran satisfacción de que lo logramos con éxito, y de que disfrutamos de unos hermosos e invaluables 7 meses de los que atesoro recuerdos lindísimos en que  mi precioso bebé abrazaba mi pecho y me veía fijamente a los ojos, mientras yo acariciaba su carita, su cabecita, sus manitas, eran momentos a solas mi hijo y yo donde compartíamos y disfrutábamos y donde construimos un gran lazo de amor y de comunicación y donde además de poder brindarle de un alimento para su cuerpo, nos dimos mutuamente el alimento del amor para el corazón.

Nunca tuve dudas, nunca tuve miedo, solo tuve amor, seguridad y confianza de que iba a darle el pecho a mi hijo, de que íbamos a vivir cada instante juntos y que disfrutaríamos de la hermosa experiencia de la lactancia. Es un milagro, yo lo sé, soy testigo, lo vivo en carne propia, y me toca hacerlo porque toda mi vida ha sido rodeada de milagros, así llego Saúl a mi vida, así pude disfrutar del periodo de lactancia. Toda mi experiencia demuestra que los milagros se dan instante a instante, solo hay que tener fe y esperarlos, mi hijo y yo somos fiel y vivo ejemplo de ello, no se necesita nada más que amor para obtener maravillosos resultados y disfrutar del regalo de milagros a cada instante de nuestra maternidad.

¡Carga a tu bebé!