Soy IBCLC, puedes comprar una consulta de lactancia por SKYPE, previa cita, dura una hora

tipos de servicio

19 junio 2013

La leche no se va con un disgusto, y nunca le hace daño al bebé

El cuerpo de la madre protege a su bebé
Por Ana Charfén, IBCLC
A veces recibimos la información incorrecta de que las mujeres no deben amamantar cuando tienen un disgusto. Por el contrario, las mujeres al amamantar segregan hormonas que tranquilizan a su bebé y a ellas mismas. En momentos de peligro o problemas, la lactancia es un refugio emocional que provoca sensación de bienestar tanto a la mamá como a su bebé.
La lactancia es una actividad fisiológica muy poderosa. El cuerpo de la madre está enfocado en proteger a su bebé. Las mujeres han amamantado durante guerras, tragedias personales, pobreza, y de esa manera sus hijos han logrado sobrevivir cuando no hay agua limpia ni alimentos disponibles. Aunque la mujer falleciera, la capacidad de su cuerpo para producir leche no se detendría con la muerte, inmediatamente. La leche no se va a ningún lado, y no es tan fácil dejar de producirla si el bebé toma pecho frecuentemente.
En Argentina, existe una leyenda de una mujer que fue encontrada muerta y su hijo seguía alimentándose de su pecho, a pesar de la muerte:
"La imagen retenida por el pueblo es el de una mujer que yacía en los cerros y como la última expresión del amor de madre, sabiéndose cercana a la muerte, apretó a su hijo hacia su pecho y murió amantándolo, y ya muerta continuó su hijo alimentándose del pecho materno. Así los encontraron y así lo relataron los arrieros. Pero hay mas, mucho mas en la historia de la “Difunta Correa”."
Confía en ti, tu cuerpo es fuerte y protege a tu bebé.
Para ilustrar este hecho, veamos esta foto:
Una mujer moribunda en Rwanda, amamanta a su hijo junto a cientos de personas fallecidas que serán enterradas en una fosa común. Los refugiados estaban sucumbiendo a la cólera y la deshidratación, Julio 23, 1994

foto tomada de http://www.boston.com/bigpicture/2011/07/worlds_most_dangerous_countrie.html
















Referencias

Strathearn, L., Iyengar, U., Fonagy, P., & Kim, S. (2012). Maternal oxytocin response during mother–infant interaction: Associations with adult temperament.Hormones & Behavior, 61(3), 429-435. doi:10.1016/j.yhbeh.2012.01.014

14 junio 2013

La promoción de la salud y la lactancia es afectada por intereses económicos



Por Ana Charfén, IBCLC

Muy interesante el discurso del director general de la OMS, que confronta directamente la situación que afecta a millones de consumidores en todo el mundo con respecto a los retos para promover la salud pública. Actualmente las enfermedades no contagiosas, tales como diabetes, obesidad y enfermedades del corazón, se han convertido en la causa principal de morbilidad, inhabilitación y mortalidad. Los costos de atender el cancer avanzado son insostenibles aún en los países más ricos. En algunos países, la diabetes consume el 15% del presupuesto de salud. En México en específico, tenemos los índices más altos de obesidad tanto en adultos como en bebés y niños, así como de diabetes. Todo comienza en el momento que el bebé nace y deja de ser alimentado con la leche que le corresponde a su especie: la leche humana.

La lactancia materna es una de las prácticas que más ayudan a conservar la salud de la población a corto y largo plazo, ya que los bebés que no son amamantados tienen mayores riesgos de enfermedades infecciosas y crónicas, tanto cuando son bebés como cuando llegan a ser adultos.
El amamantar a un bebé reduce su riesgo de diabetes, obesidad y enfermedades del corazón durante toda su vida. Es una de las prácticas de salud más sencillas de llevar a cabo, ya que nadie tiene que comprar ni gastar en nada. Las mujeres producimos leche tan solo nace nuestro bebé.
Pero muchos retos impiden a un gran número de mujeres el dar ese regalo de salud a sus hijos: desinformación, falta de apoyo de las personas que rodean a la nueva madre y que sabotean sus deseos de amamantar, y la presión que ejercen médicos y enfermeras que desconocen el proceso de la lactancia materna y dan información incorrecta y prejuiciosa, o directamente son patrocinados por los laboratorios o industrias que producen leche artificial
El progreso económico está creando las condiciones que favorecen las enfermedades crónicas, debido a los estilos de vida no saludables.
El día de hoy, hacer que las personas tengan estilos de vida sanos y comportamientos saludables, confronta oposición de fuerzas económicas que no son amigables.
El intentar evitar las enfermedades crónicas va en contra de los intereses de los negocios de los poderosos operadores económicos. Esto es lo más dificil en la promoción de la salud
Ya no solo hablamos del tabaco. La salud pública debe luchar contra las compañías de la comida, de los refrescos, sodas y alcohol. Todas estas industrias temen la regulación y se protegen utilizando las mismas tácticas.
La investigación ha documentado muy bien estas tácticas. Incluyen grupos frontales, grupos de presión, promesas de autoregulación, demandas e investigaciónes pagadas por la industria que confunde la evidencia y mantiene al público con la duda de si estas industrias son buenas o malas.

Éstas tácticas también incluyen regalos, becas y contribuciones a causas valiosas que hacen ver a estas industrias como si fueran ciudadanos responsables en los ojos de los políticos y el público. Ellos incluyen argumentos que ponen la responsabilidad por los daños de sus práctcas en la salud de las personas en las elecciones individuales, y hacen parecer a las acciones del gobierno para regular a la industria como interferencia en las libertades personales y en la elección libre.

Tu puedes actuar, para mejorar la salud de tu familia. Lee, infórmate, y piensa dos veces antes de comprar un producto altamente procesado.
Tu puedes tener un estilo de vida sano, comiendo alimentos locales, lo más cercanos a su estado natural, que además normalmente son mucho más baratos. Evitar en la medida de lo posible los alimentos que vengan en cajas o latas, y sobre todo los tres enemigos blancos de la salud: la harina refinada (pasteles, galletas, cereales de caja), azúcar (dulces, refrescos) y sal (poca sal en alimentos, evitar frituras y botanas). Evitar tomar alcohol y fumar.
Cuestiónate, lee las etiquetas, y exige veracidad en la publicidad de estas industrias. Y sobre todo, empieza con la mejor inversión para la salud de tus hijos: dales leche materna por todo el tiempo que puedas.

¡Carga a tu bebé!