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03 abril 2015

microbioma del bebé recién nacido y su relación con tipo de alimentación y tipo de parto y la salud.

Por Ana Charfén, IBCLC.

Vi una presentación fascinante del Dr. Josef Neu, que habla de la relación de las bacterias que hay en el cuerpo del bebé y de la madre, y sus implicaciones en diferentes aspectos de la salud.

Los seres humanos estamos hechos de un 10% de células humanas, lo demás son células bacterianas, lo cual tiene una influencia enorme en nuestra salud. En el sistema digestivo tenemos un microbioma (comunidad de bacterias) que nos ayuda a metabolizar los nutrientes, a desarrollar tejido intestinal y a evitar patógenos. (bacterias malas), por tanto este microbioma tiene funciones metabólicas e inmunológicas en nuestro cuerpo.

Hace muy poco tiempo, en 2012, se pensaba que el útero era un ambiente estéril, (Maynard et al, 2012) sin bacterias, y que los bebés se iban colonizando al nacer. Sin embargo ahora se sabe (Funkhouser & Bordeasteis, 2013) que el feto no viene de un ambiente estéril, dentro del útero hay algunos tipos de bacterias y la placenta contiene un microbioma único. (Aagaart et al, 2014).



También se ha encontrado un asociación entre la cantidad de bacterias que hay en el útero y la probabilidad de que el bebé nazca prematuramente. Mientras más cantidad de bacterias hay en el útero, más probablemente el bebé será prematuro (DiGulio, 2008)


La respuesta inflamatoria de las bacterias que están en el útero dan pie a la labor pretérmino cuando el feto traga el líquido amniótico, es decir, cuando el bebé traga fluido amniótico infectado, se da una respuesta intestinal inflamatoria lo cual causa una respuesta neuroendócrina que desencadena el parto pretérmino.

Cuando se analizan muestras de meconio (primera evacuación del bebé) podemos saber lo que sucedía en el útero. Al ser primeras evacuaciones, no reflejan lo que el bebé comió, sino lo que sucedía en el útero. Hay diferencia de los microbios que contiene el meconio, dependiendo del edad gestacional del bebé.

Durante el parto vaginal el bebé se ve expuesto a la microflora vaginal. Se coloniza con las microbios normales de la vagina de su madre (relacionados con las bacterias que hay en el intestino materno) y el bebé desarrolla una inmunidad normal. Este desarrollo ocurre durante los dos primeros años de vida. Los bebés nacidos por cesárea no se colonizan con la microflora vaginal y tienen una colonización de su tracto intestinal anormal, por lo tanto, tienen un desarrollo inmunológico anormal. Los bebés que nacieron por cesárea tienen un microbioma más parecido a las bacterias que se encuentran en la piel de la madre (Domínguez-Bellow, 2010) . Los bebés nacidos por vía vaginal tienen un microbioma más parecido al que se encuentran en la vagina de la madre, en su sistema intestinal.

En México es casi un accidente que un niño nazca por parto natural en una clínica privada, mucho más que la mayoría nacen por cesárea por causas no médicas. El indice de cesárea es escalofriante, lo cual tiene repercusiones en el tipo de microbioma que el bebé desarrollará.

Investigaciones recientes muestran que los bebés nacidos por cesárea tienen mayor riesgo de rinitis alérgica y asma, enfermedad celíaca, diabetes mellitus tipo uno, gastroenteritis, gastroenteritis y asma y obesidad. (Neu & Rushing, 2011)

El Amamantar al bebé ayuda a recuperar el microbioma normal de los bebés nacidos por césarea (Azad, 2013) a los 4 meses de edad.

El cambio en el microbioma de los niños nacidos por cesárea o por parto natural persiste el hasta los dos años de edad.

Hay bacterias normales en la leche materna (Hunt, et al. 2011) Y el microbioma de una madre es diferente al de otras mujeres.

Hay varias maneras de que los microbios benéficos de la madre entren a la leche materna. La mayoría no son microbios que provengan de la boca de la madre, sino del intestino de la madre. Durante el embarazo pasan del sistema intestinal al útero, a través de la sangre, hasta la glándula mamaria. (Jeurink, 2013).

Algunas implicaciones del conocimiento de estas investigaciones se pueden resumir como:

La leche artificial (fórmula) no contiene el microbioma de la leche humana, con todas las repercusiones en la salud que implica.

La leche humana donada al ser pasteurizada, pierde su microbioma.

El microbioma de la leche de otra mujer es diferente al de la propia madre.

La leche materna contiene células madre (Hassiotou, Geddes, Hartmann, 2013). Estas células madre son diferentes en cada mujer, por lo que si un bebé recibe leche de otra mujer, puede recibir influencia del microbioma que no es de su madre.

Entercolitis necrotizante en bebes prematuros y su relación con el tipo de leche que reciben.

La enterocolitis necrotizante es una complicación de los bebés prematuros que toman leche artificial, en la cual sucede una infección en los intestinos, y algunas partes se necrotizan (mueren) y deben ser operadas. Se analizaron las excrementos de estos bebés para notar una relación con el desarrollo de enterocolitis necrotizante, y se analizaron contra las evacuaciones de bebés normales, y se encontraron muchas diferencias.

En un bebé que desarrolló enterocolitis necrotizante, se analizó su evacuación una semana antes de tener la infección y se descubrió un cambio en las bacterias antes de la diagnosis de enterocolitis necrotizante, el tipo de bacterias que habían en el intestino cambiaron, hubo una elevación de bacterias tipo Proteo, y las Firmicutes disminuyeron.

Las Proteo bacterias están conformadas por Escherichia coli, Salmonella, Vibrio, Helicobacter, Klebsiella y Pseudomonas, son bacterias gram negativas y tienen una membrana externa compuesta de lipopolisacáridos, y están asociadas con un incremento de inflamación intestinal.

Muchos bebés prematuros reciben los antibióticos ampicilina y gentamicina para evitar problemas respiratorios. Se observó que la cantidad de días que el bebé tome antibiótico (Clark et al, 2006) eleva su riesgo de padecer enterocolitis necrotizante, ya que se eliminan las bacterias correctas y crecen las bacterias patógenas. (Alexander, 2011)

Hay mucho miedo de alimentar a través de la boca al bebé prematuro para no causar enterocolitis necrotizante. Recientemente se empieza a dar al bebé prematuro alimentación oral más rápidamente.

Existe una interacción dinámica a través del sistema inmunológico entero mamario de la madre y el hijo, los bebés que tenían infecciones virales, la leche materna se adaptaba inmunológicamente para ayudar al bebé a curarse (Riskin et al, 2012).

La separación de la madre y su hijo por tres horas consecutivas entre el día 2 a 14, causa cambios en las bacterias de los intestinos de los hijos.

RESUMEN

Las interacciones microbianas entre la madre y su hijo comienzan desde antes del nacimiento, son influidas por varios eventos antes de nacer y después de nacer, y el microbioma de un bebé puede ser influido por varias acciones que normalmente sucede después del nacimiento, tales como como el baño, el tipo de alimentación, los antibióticos y la proximidad con la madre. La composición de la leche humana es dinámica, por lo que se debe tratar de usar la leche fresca lo más posible si el bebé y la madre están separados.

¡Carga a tu bebé!