25 septiembre 2006

Mamas que trabajan y amamantan

Si necesitas regresar a trabajar después de que nazca tu bebé, y quieres continuar amamantando, lo puedes hacer. De esta manera tu bebé seguirá recibiendo los beneficios de tu leche y es probable que se enferme menos, o si se enferma, se recupere mas pronto. Muchas mamás disfrutan de este vínculo que persiste a pesar de que estén separadas de su bebé.

Primero hay que encontrar un lugar que te parezca confiable para dejar a tu bebé, lo ideal es que se quede con otra persona de tu familia, como una hermana o tu madre. Si eso no es posible, puedes buscar un lugar que este de acuerdo al modo en que quieres que tu bebé sea tratado, cerca de tu lugar de trabajo, ya qué de esa manera puedes ir a amamantarlo en lugar de tener que extraerte la leche

Habla con tu jefe acerca de tu deseo de amamantar. Trata de que esté consciente de que si te ayuda a amamantar, es probable que tu bebé se enferme menos y tu no faltes al trabajo. Trata de que tus compañeros de trabajo sepan que te extraerás la leche varias veces al día por si no te encuentran en cierto momento. También intenta que tu jefe disponga de un lugar privado para ti con corriente eléctrica para que te extraigas la leche, si usas extractor eléctrico. Trata de encontrar un lugar refrigerado donde puedas guardar tu leche después de extraerla. También puedes llevar una hielerita.

Es importante tener en cuenta que para mantener tu producción de leche, es necesario que mientras que estés separada de tu bebé, te extraigas leche de los pechos, de preferencia con la frecuencia con que tu bebé tomaría el pecho si estuviera contigo.

Hay varias maneras para extraer tu leche. La usada desde siempre es la extracción manual, en la cual ordeñas tus pechos con tu propias manos y recolectas la leche en un recipiente para luego guardarla y conservarla. Puedes ver como se hace aquí



Determina con cuanto tiempo dispones para extraer tu leche. Si usas una bomba extractora eléctrica doble (sacaleches para ambos pechos) puedes extraerla en 10 a 15 minutos mas 5 minutos adicionales para limpiar. Puedes evitar por completo la fórmula, si extraes suficiente leche en tu trabajo. Suma las horas que estarás separada de tu bebé, incluyendo el tiempo que utilizas para ir y regresar del trabajo y divide ese tiempo entre tres. Esa es la cantidad de veces que necesitas extraer tu leche durante tu jornada laboral.
Si trabajas medio tiempo puede ser que solo necesites extraer tu leche una vez, para lo cual te puede ser útil un extractor de leche materna (sacaleches) manual

Si trabajaras de tiempo completo, lo ideal es que utilices un extractor doble eléctrico, que puedes adquirir en la tienda COZYBEBE. Para poner el costo del sacaleches en perspectiva, piensa que el precio de una bomba doble eléctrica equivale al costo de la fórmula que tomaría el bebé durante 8 meses.

Muchas mamás que trabajan y amamantan se dan cuenta de que prefieren dormir junto a su bebé, porque de esta manera el bebé toma el pecho durante la noche, y ellas disfrutan durmiendo abrazadas de su bebé, del cual estuvieron alejadas durante el día. El dormir con tu bebé y permitir que tome el pecho durante la noche, te puede ayudar a mantener tu producción de leche.

Evita el uso de biberones o mamilas por lo menos durante los primeros 45 días de vida del bebé, y amamanta a libre demanda, para no confundir sus succión, y para que tengas una abundante producción de leche

Empieza a extraer tu leche tres o cuatro semanas antes de regresar a trabajar para que te vayas familiarizando con el método de extracción.

Antes de regresar al trabajo, trata de extraer tu leche media hora o una hora después de una toma de la mañana. Muchas mujeres obtienen más leche durante la mañana que durante la tarde.

Congela tu leche, pero trata de que cuando regreses a trabajar, uses la leche que ordeñaste durante el día en el trabajo para el día siguiente, para que tu bebé tome leche sin congelar.

A veces la leche tiene un suave olor a jabón al descongelar, pero normalmente esto no representa ningún problema.

Antes de congelar mucha leche, congela y descongela unas onzas de prueba. Si la leche de la madre es alta en una enzima llamada lipasa, que digiere la grasa de la leche materna, la leche se puede tornar rancia al congelarla. Si al congelar la leche y luego descongelarla la leche se pone rancia, puedes prevenir esta situación si calientas tu leche en una olla a que haga burbujitas en las orillas sin que llegue a hervir (escaldar) después de extraerla, y rápidamente enfriarla y congelarla. Esto desactiva la lipasa.

Trata de regresar a trabajar un día miércoles o jueves, para tener cerca el fin de semana si alguno de los dos tiene problemas en adaptarse al regreso al trabajo.

¡Carga a tu bebé!